Pero no solo son los viajes los que crean ambientes propicios para tener sexo; la visita en la casa de los papás, los que ya tienen hijos y no quieren despertarlos, o simplemente el que no quiere desvelar a su vecino con el ruido, todo esto crea ambientes antisexuales que producen brechas en las relaciones de pareja.

Así que para no pasar la pena y disfrutar de la pareja sin límites sonoros, La República dio algunos truquitos que pueden ser muy útiles en esos donde la pasión no da espera:

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  1. Una mordaza: y no hablamos de amarrarle la boca a la otra persona como si fuese un secuestro, pero sí usar una toalla como una “mordaza” para reducir el ruido de los gemidos. En algunos esta escena podría aumentar su excitación.

 

  1. La cama y la pared no son buenas amigas: el ruido que se produce por el golpe de la cabecera de la cama sobre la pared podría ser delatador. Así que es importante separar la cama lo suficiente de la pared o, si no se quiere ser tan evidente, poner una toalla o cobija entre las dos será muy útil.

 

  1. Un duchazo falso: (no es amigable con el medio ambiente, pero…) Abrir la llave de la ducha bloqueará el ruido producido por el sexo; además, disminuye la posibilidad de que alguien irrumpa en el lugar. O se puede ahorrar algo de agua si el sexo va acompañado de un buen baño, ‘dos pájaros de un solo tiro’.