Noemí Casquet, especialista en sexualidad, quiso enseñar las distintas formas de llevar a una mujer a conseguir un ‘squirt’ y explicó todo lo que se debe tener en cuenta.

Antes de empezar es importante aclarar que el líquido expulsado durante la eyaculación está formado por orina sin filtrar y PSA (líquido prostático). Sí, las mujeres tienen próstata y es llamada comúnmente glándula de Skene.

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Para conseguir esta gran sensación de placer lo primero es entender que el sexo debe tenerse con una persona de confianza, se debe dar en medio de un ambiente relajado, la mujer debe tener absoluta concentración y la vagina debe estar lo suficientemente lubricada.

Quien vaya a hacer la estimulación debe tener las manos limpias y debe colocar sus dedos en la posición ‘Spiderman’. Al introducirlos dentro de la vagina debe empezar a buscar suavemente el punto G, ubicado justo arriba del hueso pélvico y de textura rugosa.

Para empezar a estimularlo, sin que el brazo se canse, se puede mover únicamente el hombro en conjunto con el brazo y la mano, los dedos anular y corazón deben estar flexionados hacia adentro, mientras se hacen constantes penetraciones.

Si se busca aumentar las sensaciones, se pueden mover los dedos en forma de círculos o flexionar y estirarlos, mientras que con la otra mano se estimula el clítoris y se juguetea con el resto del cuerpo.

Lo importante de los movimientos es entender cuáles son los que más le gustan a ella y dejarla que sea una guía en el proceso. La sensación de querer ir al baño es normal, pero se recomienda hacerlo antes de empezar con el acto.

Para saber si hubo eyaculación, ya que no todas son tan evidentes, se puede ver el flujo; si es transparente, líquido y la textura no es totalmente suave, sí hubo. A diferencia del orgasmo, las sensaciones van en ascenso poco a poco, no es un clímax y una caída.

Este es el video completo de la explicación: