De acuerdo con lo que publicó la bailarina, la pequeña descubrió en un cajón un lubricante con sabor a chocolate, pensó que era un dulce y le pidió a la abuela permiso para comérselo.

Aunque la mamá de Valdiri no la dejó ingerir el lubricante, la niña quería llevárselo al colegio al otro día.

Entre risas, Andrea le explicó a su hija que eso era “un remedio para gente grande, que tiene alcohol”, por lo que ella no podía comerlo, además de no ser un producto realmente comestible.

Aunque la historia es muy divertida, no se descarta que haya sido para promocionar el producto que aparece en cámara, del que Valdiri hace una corta recomendación.

A continuación, la recopilación de historias de la ‘instagramer’: