La situación, de principios de este año, volvió a ser ampliamente difundida en redes sociales luego de que el portal Vice en Australia lo reviviera, probablemente por lo curioso y repugnante, y por el impacto que tuvo sobre la comunidad británica y de Europa, donde los casos de zoofilia han crecido en los últimos años, al punto que países como Dinamarca ofrecen turismo sexual con animales, según la versión estadounidense de Vice.

Hay que recordar que como consecuencia de las acciones del octogenario, una corte de Londres le prohibió visitar cualquier granja dentro del país, según The Sun, que citó además al pervertido diciendo: “Es que tengo debilidad por los animales”.

Susan Howie, dueña de una finca de ganado y quien sorprendió al hombre cuando introducía el puño dentro del animal, dijo, citada por The Sun: “Fue horrible. Él ‘interfería’ con el animal con su puño izquierdo, mientras que mantenía la mano derecha en la parte media de su cuerpo, con los pantalones y los interiores en los tobillos, y un movimiento ‘sospechoso’”.

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El Daily Star reporta que Curno enfureció y golpeó un tren del metro de Londres con el bastón cuando fue abordado por periodistas.

Ese medio informa que el anciano había negado los cargos que se le imputaron en enero de este año, antes de la sentencia que le impuso la corte de Uxbridge. El hombre vive en la zona de Wimbledon, en el sur de la capital británica.