Según los especialistas consultados por el medio, aunque la mayoría de personas repela las cosquillas, hay unas suaves que se hacen con la punta de los dedos o una pluma para ayudar a la persona a activar sus terminales nerviosas y aumentar la sensación de excitación.

La monotonía en las artes amatorias suele ser común y, sobretodo, con la disminución de deseo sexual producida por el aislamiento; por lo tanto, hacer algo diferente a la hora de encender la llama en el sexo puede ser de gran ayuda.

Las cosquillas suelen provocar espasmos y carcajadas, pero las de la técnica ‘tickling’ son similares a las que se producen con el ‘humming‘, las dos prácticas están incluidas en el manual de BDSM; lo anterior, porque se estimula la piel de forma suave y, durante el acto sexual, habrá mayor acumulación de sangre en los genitales.

El portal también recordó que la espalda no es la única parte del cuerpo con la que se puede jugar, pues los pezones, perineo, rodillas y la pared interior de las piernas son zonas que sabrán recompensar las cosquillas.

Cabe mencionar que actualmente existe una gran cantidad de lubricantes, que hacen que se sienta una especie de hormigueo, que son ideales para llevar a los juegos de cama.