Antes de empezar con la acción en el agua es importante tener en cuenta que la pareja debe haber lubricado correctamente sus genitales para evitar cualquier tipo de accidente o incomodidad durante el acto.

Con lo anterior entendido, estas son algunas posiciones que recomendó Elsy Reyes, la especialista en relaciones de pareja y sexualidad:

  • La rana

La idea es que se haga en la parte menos profunda de la piscina, tina o jacuzzi. La mujer se hará de espaldas a su pareja y se sujetará del borde; sus piernas flotarán y ella tendrá la posibilidad de abrirlas (como una rana) y de esta manera lograr una penetración más profunda.

  • Piernas sobre los hombros

Sí, suena extraño, pero la idea aquí es que estén frente a frente, la mujer apoye su espalda sobre el borde de la piscina de tal forma que su pelvis se eleve y pueda subir las piernas sobre su pareja para que la pueda penetrar sin ningún problema.

Quien está totalmente de pie en medio del agua podrá tomar las caderas de su pareja, intensificar las penetraciones y jugar con las velocidades.

  • De lado, de pie

Con los cuerpos muy pegados, la mujer le dará la espalda a su pareja y enrollará hacia atrás una pierna sobre la cintura de su acompañante; una vez sea penetrada, podrá girar levemente su cuerpo y aprovechar para dar algunos besos.

Este es el video de la explicación de la experta: