Por esto, la especialista en relaciones de pareja y sexualidad, Elsy Reyes, quiso abordar este tema y aclarar un poco el panorama para que no solo los hombres sino las mismas mujeres aprendan un poco más de su sexualidad y sigan armando su propio ‘mapa del placer’.

Lo primero que quiso dejar en claro es que por ningún motivo durante el acto debe haber roce de la lengua con el orificio uretral, pues esta puede dejar bacterias en la zona y desarrollar graves enfermedades.

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Entendido esto, aquí está el paso a paso para un sexo oral explosivo y hasta multiorgásmico, según la experta.

Empezar por las rodillas: teniendo en cuenta que el acto sexual empieza con los besos, y de la boca a la zona vaginal ya hay una ruta trazada (la de siempre), no hay que llegar de una vez a allí; no es una mala idea empezar por las rodillas.

Aunque suene poco coherente, las rodillas tienen una línea reflexológica sensorial que las conecta con el clítoris, así que; rodillas, entrepierna y vagina son el camino correcto hacia ‘la felicidad’.

Juega con la lengua haciendo pequeños círculos desde esta zona y baja suave y despacio por la entrepierna, si quieres dando pequeñas mordiditas y succiones por el camino (sin exagerar con la fuerza).

Aterriza en la ingle: ahora que estás en dicha zona, sigue creando expectativa para lo que viene. Realiza movimientos circulares con tu lengua (o haz la forma que quieras) y altérnalas con pequeñas succiones; no olvides ayudar a lubricar la zona con tu saliva (la idea tampoco es llenarla de babas) o dando suaves masajes con tus manos mientras aplicas algún lubricante íntimo.

Es hora de abrir los labios mayores (ligeramente): localiza esta zona y empieza a hacer suaves roces con tu lengua; haz figuras en la zona y empieza a ubicar la delgada división entre los labios menores y mayores.

Estando allí encontrarás los tallos del clítoris, los cuales te ayudarán a enviarle pequeñas señales y aumentarás la lubricación de la zona.

Todavía puede estar más excitada y ansiosa: ubica el orificio vaginal; no es necesario que introduzcas la lengua: solo con rozar con tu lengua todo su alrededor es suficiente; además, las succiones aquí son importantes.


Directo al blanco: la expectativa ya estuvo bien, ve directo al clítoris, haz círculos con tu lengua alrededor de él, sobre todo encima de las texturas que sientas más lizas, que son las más sensibles.

Ahora, es hora de sorprenderla aún más: haz pequeñas succiones en la punta del clítoris, pero deben ser muy mínimas.

Cerca al orgasmo: centra tu atención en el clítoris. Así como el pene, esta zona íntima de la mujer tiene un capuchón que lo recubre, así que con tu lengua empújalo suavemente hacia atrás (lo que está más erecto que el resto es el glande clitorial… trátalo con cuidado).

Según la experta, este glande femenino puede ser hasta 3 veces más sensible que el del pene, así que con ligeros movimientos se lograrán grandes cosas, lo que quiere decir que donde menos es más.

Cierra con broche de oro: estimula el clítoris interno y externo al mismo tiempo. Usa 2 de tus dedos perfectamente lubricados o ensalivados para penetrar ligeramente la vagina (no introduzcas más de la mitad de los dedos) y empujar con ellos la vagina hacia adelante, mientras la lengua está haciendo todas las figuras posibles alrededor y sobre el clítoris.

Este es el video de la explicación de la especialista:

La siguiente es una imagen ilustrativa de la vagina, será clave para localizar las zonas que se mencionaron:

Vagina