El especialista le dijo a Pulzo que el hombre experimenta esta molestia, sobre todo, cuando recibió un gran estímulo y llegando a la fase final del clímax no logró eyacular, aunque ese dolor no tiene nada que ver con la evacuación de esperma.

Como hay una gran cantidad de sangre alojada en la zona, tanto en testículos como en el pene, esta queda retenida durante un buen tiempo, lo que hará que se experimente la molesta sensación. Entre más largo sea el encuentro inconcluso, más dolor habrá.

Para que la dolencia desaparezca, él deberá esperar entre una o dos horas, mientras la sangre acumulada retoma su proceso normal de circulación; si siente que debe darle pronta solución, la forma más sencilla es masturbarse, para que cese la tensión, concluyó el autor de ‘Guía práctica del erotismo infinito’.