Bogotá se enfrenta a una “tormenta perfecta” para la salud pública. Mientras la ciudad intenta asimilar un extraño frente frío que ha desplomado las temperaturas y ha ocasionado fuertes lluvias, las autoridades sanitarias lanzaron una advertencia que tiene en vilo a padres de familia y cuidadores: el pico de enfermedades respiratorias, que usualmente llega en marzo, ya está aquí.
En entrevista con Olímpica Stereo, el secretario de Salud de Bogotá, Gerson Bermont, confirmó que la situación es crítica y que el cronograma epidemiológico se rompió: “Los picos respiratorios son un fenómeno de todo el mundo, no solo de Bogotá. Suceden entre marzo y abril, pero las cifras nos muestran que se nos está adelantando el pico; es decir, a mediados de febrero, o sea ya“, aseguró el funcionario.
La preocupación de Bermont no es menor. Según el secretario, el sistema de salud está detectando una variante agresiva que ha viajado desde el hemisferio norte. “Tenemos un problema: una cepa que viene del norte y la que llega a Colombia se nos adelantó”, explicó. A este factor externo se suma un componente social peligroso: la pérdida de hábitos de autocuidado que se ganaron durante el COVID-19.
“Se nos han olvidado las medidas que tuvimos en la pandemia. Lávese las manos, póngase tapabocas y, por favor, si tiene menores de edad enfermos, no los mande al colegio“, enfatizó Bermont, haciendo un llamado a la responsabilidad civil para frenar la cadena de contagios en niños y adultos mayores, las poblaciones más golpeadas actualmente.
Quizás el punto más polémico de las declaraciones del secretario radica en la disponibilidad de los biológicos. Bermont reveló que, pese a las gestiones, existe un desfase administrativo y logístico que dejará a la ciudad desprotegida durante el momento de mayor contagio. “El pico de influenza lo tenemos y la vacuna llega después del pico; ya hemos mandado las alertas al Ministerio de Salud”, sentenció.
Este retraso significa que la inmunidad colectiva por vacunación no será una herramienta útil para combatir la emergencia actual, dejando como única defensa el comportamiento ciudadano y el manejo de los síntomas en casa.
¿Por qué el clima está jugando en contra?
El fenómeno climático que atraviesa la capital, con mañanas de sol intenso seguidas de lluvias y descensos bruscos de temperatura, es el caldo de cultivo ideal. El aire frío debilita las defensas naturales de las vías respiratorias, facilitando que virus como la Influenza A y B penetren con mayor facilidad.
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