Un nuevo y duro revés judicial sacudió el panorama político regional de Antioquia luego de que la justicia ordinaria determinara modificar las condiciones de privación de libertad que pesaban sobre Miguel Quintero Calle, hermano del exalcalde de Medellín Daniel Quintero. En una diligencia judicial que arrancó sobre las once de la mañana de este viernes 30 de octubre, un despacho de segunda instancia dio a conocer el fallo definitivo en torno a los recursos de apelación interpuestos contra la medida de aseguramiento domiciliaria que inicialmente lo cobijaba, revocando dicho beneficio para ordenar su reclusión inmediata en un establecimiento carcelario mientras avanza el proceso penal en su contra, según informó Blu Radio.
El expediente que condujo a esta decisión judicial gira en torno al millonario y sistemático direccionamiento irregular de contratos al interior del Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA), un entramado de corrupción administrativa donde el exconcejal y dirigente político habría fungido presuntamente como una ficha clave y articuladora de los desvíos de recursos públicos. Según las investigaciones adelantadas por los entes de control y la fiscalía delegada, las maniobras contractuales buscaban favorecer intereses particulares a través de adjudicaciones amañadas, comprometiendo presupuestos vitales para la gestión ambiental y el desarrollo territorial de los municipios que conforman la subregión antioqueña.
Durante la audiencia de segunda instancia, el estrado judicial valoró los argumentos presentados por los delegados del ente acusador y los representantes de las víctimas, quienes insistieron en que mantener al procesado bajo la modalidad de detención domiciliaria representaba un riesgo latente para la obstrucción de la justicia y la ocultación de pruebas determinantes. Los elementos probatorios recopilados a lo largo de las indagaciones preliminares habrían evidenciado que la influencia de la red de corrupción operaba con nodos de poder político muy arraigados, lo que justificaba la necesidad de imponer una medida restrictiva de mayor severidad para garantizar la comparecencia del implicado y proteger la integridad del material probatorio en curso.
La decisión de enviar a prisión al hermano del exmandatario distrital golpea de manera directa el capital político del quinterismo en el departamento, una corriente que ha venido enfrentando múltiples cuestionamientos judiciales por presuntas irregularidades administrativas durante la pasada administración local. Mientras las autoridades penitenciarias coordinan los protocolos para hacer efectiva la captura y el traslado de Miguel Quintero a un centro de reclusión formal, los intervinientes del proceso se alistan para la siguiente fase del juicio oral, donde se definirán las responsabilidades penales individuales en uno de los escándalos de contratación más sonados de los últimos años en la capital antioqueña.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO