El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
La seguridad en el sistema de transporte masivo Transmilenio, en Bogotá, volvió a generar un debate público luego de las declaraciones de la concejal Diana Diago sobre el estado de las cámaras de videovigilancia. De acuerdo con la cabildante, el 36,6 % de estos dispositivos están fuera de servicio o presentan fallas. Esta cifra, basada en una respuesta a un derecho de petición, incluye 449 cámaras desmontadas y 168 con problemas técnicos o funcionamiento parcial, lo que ha incrementado la preocupación sobre protección de los usuarios, especialmente, por los incidentes de inseguridad.
Según el despacho de Diago, solo en 2026 ya se contabilizan 9.498 hurtos a personas y 164 lesiones personales dentro de Transmilenio. Sin embargo, las autoridades del sistema desmienten ese cálculo. Transmilenio aclaró que las 449 cámaras fueron retiradas exclusivamente para facilitar las obras de la Primera Línea del Metro en la troncal Caracas Centro y no forman parte de los sistemas actualmente instalados. La empresa mantiene que, de las 1.688 cámaras en operación, 1.520 están funcionando y tan solo 168 presentan algún tipo de afectación técnica, lo que equivaldría a cerca del 90 % de equipos operativos. Sobre los dispositivos que presentan fallas, la entidad enfatizó que no todos están apagados; algunas cámaras funcionan de forma intermitente o presentan fallas en conectividad, cableado, energía o comunicaciones.
Respecto a las 449 unidades desmontadas, Transmilenio detalló que los equipos están bajo custodia y serán reinstalados conforme avance la obra del Metro y existan las condiciones técnicas adecuadas, aunque todavía no hay un plazo definido para ese proceso. Diana Diago expresó que no se puede permitir que las obras de infraestructura sean argumento para la desprotección de los pasajeros e insistió en que la administración aclare qué acciones se adelantan para recuperar y mantener la videovigilancia.
En cuanto al mantenimiento de las cámaras, Diago cuestionó la ausencia de protocolos que prioricen la reparación en zonas de mayor incidencia delictiva. Según la respuesta oficial al derecho de petición, las actividades se programan en función del orden de los reportes, la agenda institucional y las condiciones técnicas, sin que exista una priorización basada en análisis de delitos. Además, Diago señaló la falta de estudios que asocien el estado de las cámaras con los hechos de inseguridad, una cuestión que Transmilenio no abordó en su comunicado.
Otro punto es el contrato de mantenimiento adjudicado a Security Video Equipment S.A.S., por 517 millones de pesos colombianos. Aunque al 23 de octubre aún no había iniciado oficialmente, la empresa aseguró que el acta de inicio estaría firmada en la primera semana de noviembre. Este contrato incluye el mantenimiento de las cámaras y eventual reinstalación de los equipos retirados, dependiendo de los avances en la obra del Metro. Diana Diago solicitó que tanto la administración distrital como Transmilenio aceleren la recuperación de los dispositivos y definan criterios claros para su mantenimiento y reinstalación.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cuántas cámaras de seguridad de Transmilenio están fuera de servicio actualmente?
Según Transmilenio, de las 1.688 cámaras instaladas, 1.520 están operativas y 168 presentan alguna afectación técnica, por lo que alrededor del 10 % no funciona de manera óptima. Sin embargo, la concejal Diana Diago señala que deben sumarse las 449 cámaras desmontadas por obras, lo que daría otra cifra. La diferencia radica en la interpretación de los grupos incluidos en cada conteo oficial.
¿Cómo determina Transmilenio las prioridades para el mantenimiento de cámaras de seguridad?
De acuerdo con la información entregada por Transmilenio a Diana Diago, la programación de mantenimientos se realiza según el orden en que se reportan las fallas, el cronograma institucional y las condiciones técnicas, pero no existe un protocolo específico que priorice estaciones o portales con mayor índice delictivo, hecho que fue ampliamente cuestionado por la concejal.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO