Tras el fuerte temblor político que provocó su aparición pública junto al candidato Iván Cepeda, la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, salió a los medios de comunicación a intentar contener la oleada de críticas. En un evidente ejercicio de malabarismo político, la excandidata insistió firmemente en que su decisión de apoyar al aspirante del Pacto Histórico no significa que se esté arrodillando ante el petrismo o que esté firmando una alianza formal con esa colectividad. Sin embargo, para diversos analistas y ciudadanos, el argumento resulta difícil de creer, pues un anuncio público de tal magnitud, con evento propio incluido, opera en la práctica como una matrícula abierta en dicha campaña.
López en Blu Radio intentó justificar su posición bajo el argumento de que simplemente está acatando las reglas del juego democrático tras su derrota en las urnas el pasado 31 de mayo:
“Que la democracia hay que respetarla. Yo competí por una opción progresista, no petrista, pero las mayorías tomaron otra decisión. Ahora, en las reglas de la democracia, estoy diciendo cómo voy a votar el domingo, pero no estoy adhiriendo a la campaña. Yo por Abelardo dije que no iba a votar y tenía dos opciones: o votar en blanco o votar por Cepeda. Iván es decente, compito contra ellos y me consta que es honesto, que no comparta su proyecto político es otra cosa. Abelardo es un tipo oscuro, defensor de la mafia, yo en Iván creo en su propuesta anticorrupción”.
A pesar de sus esfuerzos por pintar su decisión como un acto neutral y puramente individual, la exalcaldesa no pudo ocultar la incomodidad que le genera quedar alineada con un proyecto al que criticó ferozmente durante años. Ante los cuestionamientos de si su aparición de ayer constituyó o no un evento de campaña a favor del Pacto Histórico, López intentó blindarse tras la figura de la responsabilidad civil.
“No, todo el tiempo dije que no estaba adhiriendo, yo tengo un proyecto distinto, yo estoy decidiendo mi voto y como tengo una posición de liderazgo público estoy explicando las razones de mi voto independiente, eso fue lo que hice en mi acto de ayer. Yo estoy votando, anunciarlo es un acto de responsabilidad y liderazgo público. Este domingo los colombianos nos enfrentamos a una situación incómoda”, puntualizó.
Más allá de la insistencia de López en que su voto es meramente “independiente” y que sus diferencias con el modelo de Gobierno de Gustavo Petro siguen vigentes, la realidad política de cara al próximo 21 de junio es otra. Al descartar de tajo el voto en blanco y utilizar su plataforma pública para atacar con dureza a Abelardo De La Espriella, tildándolo de “oscuro” y “defensor de la mafia”, Claudia López tomó partido de manera inequívoca. Aunque intente adornarlo con discursos de decencia y lucha anticorrupción para salvar su propio capital político de cara al futuro, en el tablero electoral su jugada se lee como una adhesión real que busca asegurar la continuidad del proyecto progresista en la Casa de Nariño.
Quién es y qué propone Abelardo de la Espriella
Este es el perfil de 'outsider' colombiano que obtuvo más de 10 millones de votos en la primera vuelta a la presidencia. Tiene una experiencia como abogado y nunca ha estado en un puesto de representación pública, pero ha logrado conectar con los colombianos como no lo han hecho muchos políticos de trayectoria. Esto es lo que que propone Abelardo de la Espriella:
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