Pese a esto, la mujer, que es una reconocida sexóloga, publicó el libro ‘The game of desire’, en el que detalló cómo y en dónde usar esta esencia natural y según algunos datos que recopiló junto a otras mujeres que lo usaron, funciona porque cada una notó el antes y después del efecto.

Algunas clientas de la experta probaron su teoría; fueron a un bar e interactuaron con algunos hombres, seguido a esto se aplicaron una pequeña dosis de su flujo vaginal en cuello, pecho y muñecas. Cuando volvieron junto a ellos y se dieron cuenta que la cercanía de ellos mejoró significativamente.

Según explica Sham en su escrito, las copulinas (químicos presentes en el flujo) llamarán la atención de todas aquellas personas que se sientan atraídas por mujeres. Incluso, asemejó el efecto al de una “poción de amor”.

Cabe recordar que las feromonas son sustancias encargadas de despertar excitación, y están presentes en varios de los fluidos corporales de ellas (como los vaginales), por lo tanto, es posible su teoría no sea una locura, como muchos piensan.