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La presencia del Caracol Gigante Africano en Risaralda ha significado un desafío importante para las autoridades ambientales y para la comunidad en general. Ante este panorama, la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER) organizó una capacitación orientada a sensibilizar y educar sobre la problemática que implica la expansión de esta especie invasora. Según lo expuesto durante la actividad, conocer el comportamiento de este molusco resulta fundamental para enfrentar adecuadamente los riesgos que representa, tanto para la biodiversidad local como para la salud pública del departamento, tal como lo informó El Diario.
Durante la jornada, los expertos de la CARDER profundizaron en las características biológicas del caracol, poniendo énfasis en los factores que dificultan su erradicación. Se explicó que esta especie tiende a buscar ambientes húmedos y oscuros para su reproducción, lo cual favorece su proliferación durante gran parte del año. Además, se brindaron claves concretas para la identificación de huevos viables, los cuales presentan un color amarillo cremoso y suelen encontrarse en lugares húmedos y protegidos; en contraste, los huevos no viables son aquellos que han estado expuestos directamente al sol y se distinguen por un tono más tostado y apagado.
Uno de los aspectos cruciales abordados fue la “estivación”, una estrategia de defensa que utiliza el caracol para sobrevivir durante las temporadas secas. A diferencia de la hibernación en mamíferos, la estivación permite al animal disminuir su metabolismo y protegerse gracias a una capa calcárea denominada epifragma. Durante este proceso, el caracol puede permanecer oculto durante meses, lo que complica aún más su control y localización.
A lo anterior se suma la notable capacidad del caracol para enterrarse en el suelo hasta profundidades de dos metros o más. Esta facultad lo protege de las condiciones desfavorables de superficie y explica su repentina reaparición tras las lluvias, justo cuando se cree que ha desaparecido durante el periodo seco.
La CARDER enfatizó la importancia de comprender estos comportamientos para aplicar correctamente las medidas de manejo. Esto incluye evitar prácticas erróneas, como el entierro de ejemplares vivos, ya que muchos de estos animales logran sobrevivir bajo tierra y reemergir posteriormente. El llamado principal de la capacitación fue dirigido a la comunidad, invitando a reportar cualquier avistamiento del Caracol Gigante Africano y a seguir estrictamente las recomendaciones técnicas emitidas por las autoridades ambientales. Solo a través de este esfuerzo coordinado se podrá prevenir su propagación y resguardar la diversidad ecológica y el bienestar de los habitantes del departamento de Risaralda.
¿Por qué el Caracol Gigante Africano representa un riesgo para la salud humana? La preocupación en torno a la expansión de esta especie no es solo ambiental, sino también sanitaria. Este molusco puede actuar como vector transmisor de parásitos que afectan a humanos y animales, lo que refuerza la necesidad de su monitoreo constante. Entender los mecanismos de transmisión y las posibles afectaciones a la salud pública es fundamental para dimensionar la magnitud del problema y promover la participación responsable de la comunidad en su manejo.
La relevancia de esta inquietud radica en que los riesgos asociados no siempre son evidentes para la población general. Por esta razón, las acciones de información y capacitación adquieren un papel central en la prevención, al tiempo que demuestran la importancia de reportar cualquier contacto o presencia sospechosa de la especie a las autoridades, siguiendo las pautas establecidas por organismos como la CARDER.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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