Lelo, la empresa de juguetes sexuales, recordó la importancia de esta postura y aseguró que quienes la pongan en práctica experimentarán una gran intensidad con las sensaciones: “Hará palidecer de envidia a los polvos banales del porno”.

Para realizarla, el hombre debe sentarse con la espalda recta y las piernas cruzadas (como la flor de loto). Si no tiene estabilidad, puede hacerse contra una pared. La mujer se sentará sobre el regazo de él mientras es penetrada. Ella tendrá la ventaja de apoyar bien sus piernas y sostenerse de los hombros de él para moverse con libertad.

Para que haya un contacto intenso, los movimientos deben hacerse lentos, de adelante hacia atrás (como un péndulo), no de arriba hacia abajo. Este contacto estimulará una gran cantidad de terminales nerviosas en ambos y el placer “crecerá como una marea imparable”.

Pulzo

También es posible que ninguno de los dos se mueva, lo que se conoce como “técnica pompoir”; allí la mujer contraerá sus paredes vaginales y las soltará varias veces (como se hacen los Kegel), lo que se percibirá como una penetración pequeña.

Lo importante de la técnica también está en que la pareja pueda besarse y él estimule los pechos de ella. La conexión será mayor y si se hace de la manera en la que se explicó lograrán tener orgasmos muy intensos y duraderos, en el caso de ellas también serán múltiples.