Según Erik Castle, especialista de la Clínica Mayo, el color normal del semen es como un blanco grisáceo; sin embargo, dependiendo de la alimentación del hombre y su salud este puede cambiar levemente, pero no por mucho tiempo.

Si el fluido es rojizo o rosa, esto es una señal directa de inflamación en la próstata o de las glándulas que producen el semen; cabe destacar que normalmente este problema es benigno, aunque es importante consultar a su urólogo.

Si el líquido es amarillo o verde, es un síntoma claro de infección, exceso de bilirrubina o un simple efecto por el consumo de algún medicamento; pese a que no es preocupante, si esto persiste por más de una semana es necesario que acuda al médico.

En cuanto a la cantidad de semen que un hombre debería eyacular, el portal Men’s Health informó que lo normal está entre 1,5 y 5 mililitros, si su cantidad o consistencia cambia repentinamente es indispensable acudir a un especialista.

El medio también aseguró que la reducción del líquido eyaculatorio se produce generalmente en hombres adultos, quienes sobrepasan los 55 años, si ocurre en alguien joven puede estar relacionada con hipogonadismo (bajos niveles de testosterona).