A solo tres días de la instalación del nuevo Congreso de la República, el ambiente político en Bogotá está al rojo vivo. La elección de la mesa directiva del Senado, que históricamente suele ser un proceso negociado, se encamina este año a definirse “a voto limpio” el próximo lunes 20 de julio. En el centro de la tormenta se encuentra un pulso de poder que va más allá de la burocracia legislativa: es una lucha directa por el liderazgo de la derecha entre el presidente electo, Abelardo de la Espriella, y el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
La disputa tiene nombres propios: por un lado, el senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, quien cuenta con el respaldo explícito de De la Espriella. Por el otro, el senador del Centro Democrático Honorio Henríquez, impulsado por Uribe como una ficha de defensa para su colectividad. La fricción alcanzó su punto máximo tras una tensa llamada telefónica el pasado 4 de julio, donde el expresidente Uribe le reclamó directamente al mandatario electo por impulsar a Deluque, rompiendo, a juicio del líder del uribismo, la promesa de no intervenir en los asuntos internos del partido que se declaró de gobierno apenas se conocieron los resultados electorales. Uribe no escatimó palabras y le advirtió de frente: “ustedes quieren acabar con el Centro Democrático”, según informó Blu Radio.
Sin embargo, el factor más inesperado en esta ecuación es la intromisión del presidente saliente, Gustavo Petro. Aprovechando la fractura entre los dos líderes de la derecha, Petro ha decidido intervenir de lleno en la elección. Según reportes, el mandatario ha convocado a la bancada del Pacto Histórico a la Casa de Nariño para alinear a sus congresistas en un frente común contra el candidato de De la Espriella. Petro no se ha limitado a su propia bancada; estaría realizando gestiones telefónicas con partidos cercanos a su ideología, como la Alianza Verde, para impedir que los votos favorezcan a Deluque.
Este escenario ha dejado a los analistas atónitos ante lo que podría ser una “foto rocambolesca” el próximo lunes: ver al uribismo y al petrismo votando en la misma dirección para bloquear la apuesta del presidente electo. Mientras la derecha se desangra internamente en esta batalla por el control del Legislativo, el presidente Petro parece estar pescando en río revuelto, utilizando el descontento de Uribe para intentar influir en la configuración de un Congreso que, por ahora, se le presenta como el terreno de una guerra de poder sin precedentes.
Esta fue la ropa y los accesorios que usó el presidente Gustavo Petro en el inicio de las elecciones presidenciales de este domingo 21 de junio. Tanto el presidente, como una de sus hijas, mandaron mensajes con sus 'looks' y esto es lo que se sabe.
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