"¡Viva Cristo rey!": frase de De la Espriella para cerrar alocución en la que acató orden y ofreció excusas
Abelardo De La Espriella ofreció disculpas públicas por romper la laicidad estatal, pero cerró su alocución oficial lanzando nuevamente la polémica consigna.
La frase “Viva Cristo Rey” volvió a convertirse en el centro de la conversación digital y del debate político en el país. Este nuevo capítulo de controversia ocurrió de forma paradójica durante la alocución presidencial en la que el mandatario Abelardo De La Espriella debía ofrecer excusas públicaspor haber trasgresido el principio de neutralidad religiosa del Estado durante su ceremonia de investidura. Al término de un discurso enfocado formalmente en el acatamiento de una orden judicial, el jefe de Estado despidió la transmisión oficial con la mencionada consigna confesional, desatando una inmediata y masiva ola de reacciones en las plataformas digitales.
El pronunciamiento dio estricto cumplimiento a la sentencia dictada por el Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá. Dicha decisión judicial resolvió en primera instancia una acción de tutela promovida contra el mandatario debido a los marcados componentes espirituales incorporados en el protocolo de posesión celebrado el pasado 7 de agosto. En la resolución, el despacho fijó la realización obligatoria de una alocución institucional por radio y televisión para el martes 30 de septiembre de 2026, con el propósito explícito de presentar disculpas al país por afectar la laicidad que rige a las instituciones públicas colombianas.
Al finalizar su alocución, el presidente Abelardo De La Espriella se refirió al fallo de tutela del 26 de agosto sobre la invocación religiosa durante su ceremonia de posesión. Explicó que este punto hacía parte del orden del día aprobado por el Congreso y aseguró que, aunque es… pic.twitter.com/Hqvvw3ELSF
Durante su intervención televisada, el presidente expresó: “Si este acto pudo generar incomodidad o si ofendió a alguna persona, en mi condición de jefe de Estado, ofrezco excusas por ello”. Sin embargo, el cierre de la transmisión con la invocación religiosa reavivó de manera inmediata el intenso cuestionamiento sobre los límites difusos entre las convicciones individuales de un gobernante y el mandato constitucional de estricta laicidad que exige la más alta investidura de la nación.
El fallo judicial no se limitó a exigir una simple retractación pública. La providencia también conminó expresamente al jefe de Estado a abstenerse de incurrir en conductas futuras que denoten favoritismo o preferencia institucional hacia la Iglesia Católica o cualquier otra cofradía de fe, argumentando que la imparcialidad es un pilar fundamental para garantizar los derechos de toda la ciudadanía sin distinciones.
En su defensa institucional, el mandatario sostuvo previamente que el diseño del orden del día para el traspaso de mando estuvo a cargo del Congreso de la República, estamento que contempló un espacio formal denominado “invocación”. Asimismo, reafirmó su respeto por el ordenamiento jurídico superior: “Aunque me identifico como creyente, soy católico, respeto la separación entre la Iglesia y el Estado y garantizaré en el marco de mis funciones las libertades y los derechos de todos los colombianos”, manifestó en el mensaje institucional. Pese a estas declaraciones, diversos sectores de la opinión pública criticaron la abierta contradicción de utilizar una proclama confesional justo al finalizar una intervención ordenada para enmendar una falta contra la neutralidad del Estado.
Cabe recordar que el origen de esta acción legal se remonta a la ceremonia solemne realizada en la Arena USC de Cali. En aquella jornada, pese a que Colombia está constituida constitucionalmente como un Estado laico, la transmisión oficial de mando incorporó múltiples manifestaciones espirituales y religiosas. Dicho segmento contó con la participación del rabino David Michaan —quien citó fragmentos bíblicos y cerró con la frase “Viva Colombia y viva Israel”—, así como con las intervenciones del pastor Eduardo Cañas Estrada y monseñor Francisco Múnera, quienes hicieron llamados por la seguridad y la unidad nacional. Además, la escenografía oficial incluyó una efigie de la Virgen María ante delegados internacionales y parlamentarios, consolidando el escenario que hoy mantiene encendida la discusión jurídica y política en el país.
Balance del terremoto, según el presidente
El presidente Abelardo de la Espriella hizo la primera alocución presidencial y allí dio actualización oficial sobre las personas que han muerto, han sido afectadas e hizo otros anuncios sobre lo que hará en el país en los próximos días, superada la primera etapa.
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