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Este artículo fue curado por Santiago Buenaventura   Oct 2, 2026 - 7:58 pm
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Lo que sería un viaje para asistir a la graduación de una especialización terminó en una emergencia que cambió la vida de Carlos Andrés Castro y Lorenza Ramírez Salgado. La pareja, que lleva 16 años de matrimonio y tiene tres hijos, se encontraba en el aeropuerto Matecaña de Pereira cuando el terremoto del pasado 10 de agosto provocó el desprendimiento de parte del techo de la terminal y los dejó con múltiples lesiones. Y desde entonces, los esposos han tenido que afrontar sus procesos de recuperación por separado.

Carlos Andrés continúa hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos (UCI), donde ha pasado por varias intervenciones quirúrgicas, mientras que Lorenza permanece en su vivienda bajo hospitalización domiciliaria. Aunque han podido comunicarse mediante videollamadas, todavía no han logrado encontrarse en persona. En una entrevista con Noticias Caracol, ambos recordaron lo que ocurrió durante la emergencia, hablaron de las consecuencias físicas y emocionales que han tenido que enfrentar y compartieron sus expectativas frente a un reencuentro que, según contaron, se ha convertido en uno de sus principales objetivos.

Así fue el accidente que separó a la pareja en medio de emergencia por el terremoto

El pasado 10 de agosto, Carlos Andrés y Lorenza se encontraban en la sala 3 del aeropuerto Matecaña. Tenían previsto viajar a Bogotá, donde él asistiría a la ceremonia de grado de su especialización en Sistemas Integrados de Gestión. Sin embargo, mientras esperaban, comenzó el movimiento sísmico de magnitud 7,4 que provocó daños en las instalaciones. Lorenza relató que, al sentir el temblor, intentó buscar protección debajo de una silla. La situación empeoró cuando los vidrios que estaban frente a ellos estallaron, por lo que decidieron desplazarse y sujetarse de una columna.

En medio de esos segundos de confusión, la mujer se dio cuenta de que el techo comenzaba a abrirse. Intentó apartarse junto a su esposo, pero parte de la estructura cayó sobre ellos y les provocó lesiones de consideración. La decisión de moverse de lugar fue determinante para ambos. Según explicó Lorenza, Carlos Andrés se había quedado inmóvil por el miedo que le produjo el temblor, por lo que ella tuvo que ayudarlo a desplazarse. “Él es muy nervioso, entonces cuando empezó el terremoto, el temblor, él se quedó quieto, no se movía del sitio, entonces a mí me tocó cogerlo y me tocaba jalarlo para todas las partes”, contó la mujer.

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La mujer agregó que, cuando notó que el techo comenzaba a desprenderse, alcanzó a tirar de su esposo para intentar alejarlo de la zona. Ambos terminaron golpeados por los elementos que cayeron, pero lograron sobrevivir. Carlos Andrés reconoció que su esposa tuvo un papel fundamental durante la emergencia y le agradeció por haber reaccionado en ese momento. De hecho, al recordar lo sucedido, manifestó que considera que ella le salvó la vida. “Gracias a ella me salvó la vida”, expresó el hombre, quien explicó que, después del impacto, apenas recuerda lo ocurrido.

Las lesiones que mantienen a Carlos Andrés y Lorenza separados

Las consecuencias del accidente han sido distintas para cada uno, pero ambos han tenido que someterse a tratamientos y afrontar limitaciones en sus actividades cotidianas. Carlos Andrés, de 50 años, sufrió varias lesiones en el lado derecho de su cuerpo. El hombre explicó que ha tenido afectaciones en el hígado, fracturas y heridas que han requerido múltiples procedimientos médicos. También mencionó una lesión en el tórax y una fractura de columna, además de una intervención pendiente en la cadera. Desde la UCI, el ingeniero industrial aseguró que uno de sus mayores deseos es salir del hospital para regresar a casa y estar con su esposa y sus hijos.

“Si por mí fuera, me paraba de aquí, me iba para la casa, a ver a Lorenza y a ver a mis hijos, pero no puedo”, explicó. Pese a las dificultades, el hombre mantiene la expectativa de recuperarse y continuar con sus proyectos. Considera que la oportunidad de seguir con vida es una razón para mantener una actitud positiva durante el tratamiento. “Gracias a Dios que me dio otra oportunidad. A mi esposa, el motor de nosotros son nuestros hijos”, afirmó. Por su parte, Lorenza también enfrenta un proceso de rehabilitación. Las lesiones que sufrió le impiden caminar con normalidad y, de acuerdo con lo que contó, los médicos le habían indicado que podría tardar alrededor de un año en volver a hacerlo.

Sin embargo, ella se fijó una meta diferente: avanzar en su recuperación para poder visitar a su esposo antes de ese plazo. Para lograrlo, realiza las terapias que le indicaron y cuenta con el apoyo de su hermana y otros familiares. “Me dijeron que más o menos en un año ya yo podía caminar, y mi meta son seis meses. Mi meta es sentarme en una silla de ruedas e ir al hospital muy pronto”, relató. La mujer espera que ese esfuerzo le permita encontrarse con Carlos Andrés y acompañarlo durante la recuperación, luego de varias semanas en las que solo han podido verse a través de una pantalla.

El reencuentro que esperan después de dos meses separados

Después de 16 años de matrimonio, la pareja no contemplaba esta separación dentro de sus planes. Lorenza aseguró que quiere recuperarse lo antes posible para visitar a su esposo. Su deseo es poder abrazarlo, besarlo y decirle personalmente cuánto lo ama. “Yo lo quiero ver, yo lo quiero abrazar, yo lo quiero besar, yo quiero decirle que lo amo y que él es el amor de mi vida”, expresó. Carlos Andrés también manifestó que espera salir de la UCI y que el primer encuentro con su esposa sea uno de los momentos más importantes de esta etapa. Incluso señaló que, en medio de sus tratamientos, piensa en la posibilidad de que quien logre recuperarse primero pueda visitar al otro.

“El que primero se alivie es para visitar al otro, y nos vamos a besar y nos vamos a abrazar”, comentó. Para la pareja, la experiencia también ha cambiado la manera de valorar el tiempo que comparten con sus seres queridos. Lorenza reconoció que, antes del accidente, las obligaciones diarias muchas veces ocupaban gran parte de su tiempo y dejaban en segundo plano los momentos familiares. “Saquemos más tiempo de decirle a las personas que las queremos, darles un abrazo, dejar de estar corriendo tanto”, fue el mensaje que compartió. Por el momento, no hay una fecha confirmada para su reencuentro. Ambos continúan concentrados en su recuperación y mantienen la esperanza de volver a estar juntos cuando sus condiciones de salud lo permitan.

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