No hubo maíz para tanta paloma: cogieron a un ave ingresando objetos prohibidos a una prisión
Un video que está circulando en redes sociales muestra el momento en el que un guarda del Inpec revisa el cargamento que llevaba el animal en su espalda.
Una paloma se convirtió en la inesperada protagonista de un caso de contrabando dentro de una cárcel colombiana. El animal fue interceptado por funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) cuando llevaba un pequeño paquete amarrado a su cuerpo, en un método poco común para intentar ingresar elementos prohibidos al establecimiento.
Aún no se conoce en qué cárcel ocurrió la situación, pero los funcionarios encontraron al ave equipada con un arnés y una especie de pequeña mochila en su espalda. En el video difundido en redes sociales se observa el momento en que los guardias examinan cuidadosamente a la paloma y proceden a retirar el paquete que llevaba sujeto.
#INACEPTABLE 🤬 INPEC descubrió que criminales instrumentalizan a indefensas aves para ingresar drogas y elementos prohibidos a los centros penitenciarios, lo que terminó con la “captura” en flagrancia de una paloma que era utilizada por los delincuentes para sus fines ilícitos. https://t.co/iCBFknRfT9
El elemento estaba envuelto en plástico blanco y permanecía asegurado al cuerpo del animal. Los funcionarios revisaron el contenido para establecer qué había sido transportado mediante este particular mecanismo.
De acuerdo con la información conocida, entre los elementos que habrían sido destinados al ingreso irregular estaban estupefacientes y cables para cargadores de celulares, entre otros, objetos que están restringidos dentro de los centros penitenciarios debido a los controles sobre el uso de dispositivos electrónicos y otros elementos que pueden facilitar actividades prohibidas.
Lo llamativo del caso es que no se trataría simplemente de una paloma que apareció accidentalmente con un objeto encima. El animal habría sido entrenado para desplazarse hasta un punto determinado del centro penitenciario y entregar la carga, aprovechando su capacidad para volar y superar algunos de los controles físicos que existen alrededor de las instalaciones.
Este tipo de métodos evidencia los desafíos que enfrentan las autoridades penitenciarias para evitar el ingreso de elementos prohibidos. En las cárceles, las redes dedicadas al contrabando han recurrido en diferentes ocasiones a mecanismos poco convencionales para intentar superar los controles de seguridad.
La utilización de animales para transportar objetos agrega una nueva particularidad a ese problema. En este caso, una paloma equipada con una diminuta carga terminó siendo descubierta antes de que el paquete llegara a su destino.
Aunque inicialmente el caso llamó la atención por la forma en que fue utilizado el animal, también pone sobre la mesa la creatividad con la que algunos grupos intentan introducir objetos prohibidos a los centros penitenciarios. Ahora, las autoridades deberán establecer quién estaba detrás del envío, hacia qué patio estaba dirigido y qué otros elementos pretendían ingresar mediante este método.
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