Un informe confidencial presentado ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas señala que Emiratos Árabes Unidos habría contratado mercenarios colombianos para combatir junto a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), un grupo paramilitar acusado de cometer graves atrocidades durante la guerra civil de Sudán.
(Vea también: Cancillería y Ucrania abordan caso de colombianos como mercenarios en guerra y refuerzan cooperación bilateral)
La investigación, conocida por The New York Times, detalla que una empresa de seguridad privada con sede en Abu Dabi, identificada como Global Security Services Group (GSSG), habría contratado a los combatientes y facilitado su traslado hacia territorio sudanés.
Según el documento, los colombianos fueron movilizados a través de territorios de Libia y Somalia controlados por aliados de Emiratos. La operación estaría relacionada con la estructura conocida como ‘Desert Wolves’ (‘Lobos del Desierto’).
El informe representa un nuevo señalamiento sobre la participación de actores extranjeros en una guerra que comenzó en abril de 2023 y que ha dejado una grave crisis humanitaria.
¿Qué hacían los mercenarios colombianos en la guerra de Sudán?
Los combatientes colombianos habrían cumplido distintas funciones de apoyo militar a las Fuerzas de Apoyo Rápido, entre ellas entrenamiento de combatientes, manejo de drones y asistencia en operaciones de artillería.
La participación de exmilitares colombianos en ese conflicto ya había sido documentada por organizaciones de derechos humanos y medios internacionales.
En mayo de 2026, Human Rights Watch publicó una investigación sobre el reclutamiento de colombianos para combatir junto a las RSF. La organización señaló que Global Security Services Group habría contratado a cientos de ciudadanos colombianos y que algunos pasaron por instalaciones militares en Emiratos antes de ser enviados a Sudán.
La investigación también documentó la presencia de combatientes extranjeros durante la ofensiva de las RSF sobre El Fasher, ciudad de Darfur en la que se registraron asesinatos masivos y otras violaciones contra la población civil.
Las Fuerzas de Apoyo Rápido han sido señaladas de cometer crímenes de guerra y atrocidades contra civiles. Investigadores de Naciones Unidas han advertido que los hechos ocurridos durante la toma de El Fasher presentaron características asociadas con el genocidio.
Emiratos niega las acusaciones y el caso salpica a candidata a la ONU
El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos rechazó los señalamientos. Un portavoz negó que el país apoye a alguno de los bandos enfrentados en Sudán o que haya intentado obstaculizar las investigaciones de Naciones Unidas.
También sostuvo que Global Security Services Group no desplegó mercenarios en territorio sudanés ni incumplió las leyes emiratíes.
El caso tiene otra dimensión diplomática por la candidatura de Lana Zaki Nusseibeh, una de las principales representantes de Emiratos en asuntos internacionales, a la Secretaría General de Naciones Unidas.
Nusseibeh ha defendido públicamente que su país no respalda a las Fuerzas de Apoyo Rápido y ha sostenido que la ayuda emiratí enviada a Sudán es de carácter humanitario.
En declaraciones al New York Times, aseguró que poner fin al conflicto sería una prioridad si llega a dirigir la ONU. También afirmó que actuaría si los investigadores identifican a una potencia extranjera que esté alimentando la guerra.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y antiguos funcionarios estadounidenses han cuestionado su papel en la defensa de la posición emiratí frente a las investigaciones sobre Sudán.
La diplomática ha rechazado los señalamientos y Emiratos insiste en negar su participación en el conflicto.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO