Mar 16, 2026 - 11:04 am

A escasos 76 días de la primera vuelta presidencial, uno de los diarios más importantes del país, El Espectador, lanzó una aguda crítica al presidente Gustavo Petro por varias actitudes que ha asumido el mandatario y que el prestigioso periódico —así como muchos colombianos— considera participación indebida en política. Pero, a juzgar por el teflón que recubre al jefe de Estado, la voz del rotativo se sumaría al nutrido coro que se queja de lo mismo y no encuentra resonancia efectiva en los órganos de control ni en las instancias que deberían adelantar las investigaciones correspondientes.

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Quizá la diatriba de El Espectador y los demás gritos de protesta por lo que hace el presidente Petro resulten tan ineficaces como arar en el desierto, porque el mandatario, además de desoír las críticas que se le hacen, no va dejar de tener los comportamientos que le señalan porque la elecciones legislativas y las consultas interpartidistas, especialmente la de centroderecha Gran Consulta por Colombia, le dejaron un poderoso mensaje a la izquierda: Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo significan una amenaza real para el propósito de reelegir en proyecto progresista.

Para El Espectador, Petro ha decidido afectar a la oposición

El Espectador subraya que, pese a que el jefe de Estado “dice ser un defensor de las normas de la democracia, […] cuando él, sus ministros o las entidades de su gobierno las incumplen, parece importarle mucho menos”. Y agrega que la “descarada participación en política” de Petro “llegó a otros niveles esta semana, cuando se ha sentido tranquilo despotricando sobre candidatos a la presidencia”. En este punto, le habla directamente al mandatario: “Eso, Presidente, está prohibido. Usted lo sabe, porque en el pasado ha reconocido que no puede participar en política y porque cuando era oposición denunció, con justificación, cuando otros mandatarios violaron esa norma”.

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“No es el único, por supuesto, pues el ejemplo del líder lo siguen sus alfiles más fieles, mandando al traste las garantías electorales”, agrega el rotativo, y expone el caso del ministro del Interior, Armando Bendetti, del cual dice que “se ha creído muy gracioso al publicar videos bailando y celebrando la ‘quemada’ de sus opositores políticos. ¡El ministro de la política y garante de la neutralidad electoral tomando partido de frente!”.

El editorial, bajo el título directo de ‘El gobierno burla las normas y las garantías electorales’, sostiene que el presidente Petro, “de manera consciente […] ha decidido participar en las elecciones para afectar a la oposición e impulsar la campaña presidencial del Pacto Histórico”. En ese sentido, asegura que tal actitud no es otra cosa que “una traición a las promesas que hizo el mandatario al ocupar el cargo. Los presidentes y los servidores públicos no pueden participar en política, no pueden privilegiar a un partido político y no pueden estigmatizar a la contraparte”.

Sin embargo, otra cosa piensa el ministro Benedetti, para quien la intervención en política está tipificada en dos normas: la Ley 996 de 2005, que tiene que ver con los temas disciplinarios, y el Artículo 422 del Código Penal. “En los dos lo que dice es que intervención en política es si yo presiono, si yo uso los recursos de mis funciones como empleado público para presionar que la gente vote o constreñir el voto con ascensos, con convenios, con recursos”, dijo en Caracol Radio.

De Benedetti, que bailó celebrando la derrota de varios políticos en las elecciones legislativas, y que está alineado con el presidente Petro, no podría esperarse una posición crítica. Lo que dijo en el medio mencionado exculpa las actitudes de su jefe: “El Código Disciplinario solamente hace una excepción si yo hago publicidad electoral, es decir: vote por tal candidato. Usted puede hablar de publicidad política, o si yo prefiero un estado descentralizado o centralizado, yo prefiero más justicia social en tal parte, más en el campo que en las ciudades, etcétera; yo prefiero una reforma laboral en donde se tenga más en cuenta a los trabajadores que a los empresarios”. Pero eso no es lo que ha hecho Petro.

Finalmente, el editorial de El Espectador advierte que desde el Pacto Histórico siguen “promoviendo el discurso irresponsable sobre un supuesto fraude electoral porque en el escrutinio se han encontrado inconsistencias en algunas mesas”, pero recuerda que las irregularidades “no son significativas” y que “se han detectado dentro del proceso natural del escrutinio, que siempre tendrá diferencias con el preconteo informativo”. En cambio, resalta que “lo que sí no hace parte del proceso es poner al Estado al servicio de un único proyecto político. Más grave aún que las declaraciones partidistas ha sido que los dineros públicos, es decir, los impuestos de los colombianos, se estén utilizando para esa campaña de continuidad”.

Qué se sabe de la participación de Petro en una película

El presidente Gustavo Petro será el primer presidente en aparecer en una película. Ningún mandatario en ningún país del mundo usó su cargo para estar en un papel dentro de un filme, pero el mandatario colombiano sí lo hará. Se sabe que el presidente saldrá como un extra dentro de una de las escenas de la película que relata la historia del almirante Padilla, en la época de la descolonización, y que la película se graba con recursos público: una parte los entregó RTVC y la otra, el Ministerio de las TICS. Detrás de la película está la productora Valencia Producciones FX y hay varias personalidades del cine y la televisión colombiana involucrados en su realización. En total, la película tiene un contrato en el Secop firmado por casi 4 millones de dólares para su ejecución.

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