La Superintendencia de la Economía Solidaria concluyó que Copservir, la cooperativa encargada de administrar la operación comercial de Droguerías La Rebaja, atraviesa una situación financiera que no resulta sostenible bajo el esquema contractual vigente. Sin embargo, la entidad aclaró que este diagnóstico no significa el cierre de la cadena de establecimientos, la cual continuará prestando sus servicios en el país mientras avanza un proceso de reorganización de su modelo de administración, según informó El Tiempo.
El informe de la Supersolidaria fue elaborado con base en el Informe de Valoración de Deterioro y el Plan de Salvamento Financiero presentado por Carlos Andrés Peña Cañón, agente especial de Copservir. El documento técnico expone un conjunto de indicadores que muestran un deterioro acumulado, destacando un déficit mensual de caja de 4.300 millones de pesos que deja a la entidad sin capacidad para cumplir con sus compromisos financieros inmediatos, de acuerdo con el rotativo.
Adicionalmente, el balance apunta a pérdidas acumuladas por 79.091 millones de pesos al cierre de 2025, el agotamiento de la Reserva de Protección de Aportes Sociales, un capital de trabajo negativo de 5.631 millones de pesos y un margen de rentabilidad sobre el patrimonio del menos 53,59 por ciento. Según la auditoría forense de Baker Tilly, las administraciones anteriores priorizaron el pago de prebendas y beneficios extralegales de la convención colectiva sobre la obligación legal de preservar el patrimonio, lo que obligó a “canibalizar” el inventario para cubrir la nómina sindicalizada y generó un desabastecimiento crítico, según el informe periodístico.
El análisis señala que la insistencia en sostener la rigidez de la convención colectiva generó una excesiva onerosidad sobrevenida, donde el cumplimiento del contrato laboral termina por destruir la fuente misma de empleo. Para eliminar el déficit de caja, la cooperativa tendría que incrementar sus ventas brutas en un 22 por ciento, una posibilidad calificada como matemáticamente imposible en el contexto actual. En consecuencia, mantener los términos vigentes de la convención aceleraría el cierre definitivo y la liquidación de la cooperativa en el corto plazo, afectando a más de 5.500 trabajadores, de acuerdo con el citado diario.
A pesar de la compleja situación de la cooperativa administradora, la superintendente de la Economía Solidaria, María José Navarro Muñoz, enfatizó que los análisis técnicos no concluyen que el negocio de La Rebaja sea inviable. La funcionaria recordó que la cadena hace parte de los bienes administrados por el Estado mediante extinción de dominio, por lo que Copservir no es propietaria de la red de más de mil establecimientos, sino que administra su operación comercial a través de un contrato de preposición.
Ante este escenario, la Superintendencia indicó que ya avanza un proceso para separar la operación comercial de la cooperativa administradora, con el propósito de cumplir el fallo de extinción de dominio, reducir los riesgos del modelo actual y garantizar la estabilidad de la cadena, el resguardo de los empleos y el acceso continuo de los colombianos al servicio farmacéutico.
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