Escrito por:  Redacción Economía
Sep 12, 2026 - 2:51 pm

Un billete colombiano de 10.000 pesos de 1995, con Policarpa Salavarrieta, llama la atención en el mercado numismático por su precio de 580.000 pesos en Colecciones El Dorado. Su valor estaría relacionado con varias características que lo diferencian de otros ejemplares de la misma serie.

Uno de los principales detalles es su número de serie 00000676, considerado especialmente bajo. Al encontrarse entre los primeros 1.000 números de la tirada, este tipo de seriales suele despertar mayor interés entre los coleccionistas por la cantidad de ceros que presenta a la izquierda.

(Vea también: Anuncian billetes que empiezan a salir del mercado en Colombia por decisión del Banco de República)

El ejemplar también tendría la denominada variante del “Logo Granada”, correspondiente a un sello antiguo del Banco de la República ubicado en la esquina superior izquierda. Esta característica fue modificada en tiradas posteriores y puede aumentar el interés de los aficionados por los billetes de la serie de la Pola.

Lee También

Otro aspecto que influye en su precio es el estado de conservación. El billete estaría en condición “sin circular”, es decir, sin señales visibles de uso, arrugas, dobleces o deterioro en sus bordes, un factor clave dentro de las valoraciones numismáticas.

Mientras un billete común de 10.000 pesos de Policarpa Salavarrieta de 1995 puede tener un valor mucho menor dependiendo de su estado y demanda, la combinación de un serial bajo, una variante de diseño y una conservación impecable puede elevar considerablemente su cotización entre coleccionistas.

¿Por qué un billete viejo puede venderse caro?

Los billetes antiguos pueden aumentar de precio, pero la edad por sí sola no garantiza que sean valiosos. En el mercado de coleccionismo, el precio depende principalmente de la relación entre oferta y demanda: un billete puede ser muy viejo y tener poca cotización si existen muchos ejemplares y pocos compradores interesados.

Los coleccionistas suelen fijarse especialmente en la rareza, el estado de conservación, las variantes de diseño, los errores de impresión y determinados números de serie. Un billete con un serial muy bajo o con una combinación considerada especial puede tener un atractivo adicional, mientras que los errores auténticos de impresión también son buscados porque son poco comunes.

(Lea también: Golpe para quienes tengan billetes de 50.000 y 100.000 pesos: situación impensada se notará)

La conservación es otro elemento fundamental: un ejemplar sin dobleces, manchas, roturas o señales de circulación puede alcanzar una prima importante frente a uno deteriorado. Por eso, antes de ponerle precio a un billete antiguo conviene comprobar su autenticidad, identificar exactamente su emisión y variante y comparar ventas reales o valoraciones especializadas, en lugar de asumir que por ser antiguo automáticamente vale mucho dinero.

* Pulzo.com se escribe con Z

Lee todas las noticias de economía hoy aquí.