El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
El tamal es uno de los platos más representativos de la cocina colombiana, famoso por su mezcla de masa de maíz, carnes, verduras y condimentos, que se envuelven en hojas y se cocinan lentamente durante horas. Sin embargo, alrededor de esta preparación típica existe una creencia popular bastante extendida: muchos consideran que no se debe comer la zanahoria que viene dentro del tamal porque supuestamente absorbe demasiada grasa mientras se cocina. Esta creencia ha sido replicada en distintos hogares, pero ¿qué fundamento real tiene?
Según la información suministrada por expertos en gastronomía consultados por El Espectador, no existe evidencia de que la zanahoria cocinada en el tamal sea perjudicial ni que absorba de forma especial la grasa presente en este plato. De hecho, todos los ingredientes del tamal, no solo la zanahoria, entran en contacto con los jugos y grasas que se liberan durante la cocción, por lo que señalar específicamente a la zanahoria carece de sustento científico.
Ricardo Malagón, chef, investigador colombiano e instructor del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), afirma que se trata de “una mentira”. Malagón explica que esta idea viene de tiempos pasados, cuando se decía que la zanahoria absorbía la grasa del cerdo en la masa. Sin embargo, sostiene que consumir la zanahoria del tamal es completamente seguro y no hay ninguna razón científica válida para desecharla. Además, destaca que aporta colorido y textura, por lo que enriquece la experiencia al degustar el tamal.
Carlos Gaviria, otro chef reconocido, coincide y califica el mito como “absolutamente popular”. Para él, la zanahoria es muy apetecida dentro del tamal y en realidad contribuye con fibra y sabor a la receta, sin absorber ácido úrico, grasas ni colesterol, como se ha asegurado por tradición. Gaviria incluso señala que este mito recae especialmente en el tamal tolimense, ya que es la versión en la que suele incluirse rodaja de zanahoria.
Por otro lado, este tubérculo tiene un perfil nutricional interesante que aportan beneficios a la dieta. Como explica Rosa Margarita Campo, médica y coach nutricional, la zanahoria contiene betacaroteno, que el cuerpo transforma en vitamina A, ayuda al sistema inmunológico, a la piel y a una buena visión, además de proporcionar fibra y antioxidantes. Incluso cocida, como en el tamal, sigue siendo nutritiva y puede formar parte de una alimentación equilibrada.
El tamal, además de su sabor, tiene un fuerte componente cultural en Colombia, con variantes en diferentes regiones y el 24 de junio como fecha de celebración nacional, especialmente en ciudades como Santander, Tolima y Valle del Cauca. *Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué hay personas que recomiendan no comer la zanahoria del tamal?
Algunas personas desaconsejan comer la zanahoria del tamal por la creencia popular de que absorbe la grasa y sustancias nocivas durante la cocción. Sin embargo, expertos en gastronomía como Ricardo Malagón y Carlos Gaviria, citados por El Espectador, aseguran que no existe base científica para esta práctica y que la zanahoria puede consumirse con tranquilidad.
¿Cuáles son los beneficios nutricionales de la zanahoria cocida dentro del tamal?
La zanahoria cocida conserva importantes propiedades nutricionales, como el betacaroteno —precursor de la vitamina A—, fibra y compuestos antioxidantes, según informa Rosa Margarita Campo. Aunque algunos nutrientes pueden perderse al cocinarse, la zanahoria sigue siendo un alimento saludable y valioso dentro del tamal.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO