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La vicepresidenta Francia Márquez dio su último discurso este miércoles desde Cali (Valle del Cauca), la ciudad que se convirtió en su centro de operaciones en sus últimos meses en el “Gobierno del cambio”. Desde allí, defendió su gestión en estos cuatro años y afirmó que trabajó por las comunidades afrodescendientes e indígenas.
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La segunda al mando en el actual Ejecutivo reconoció al inicio de su discurso que sería su última intervención bajo el cargo de vicepresidenta. Este lunes, acompañó al presidente Gustavo Petro en el desfile militar y en la instalación del Congreso, pero ni siquiera en el “plazoletazo” en el sur de la ciudad se dirigió a la ciudadanía.
Lo cierto es que fue de las pocas veces que ambos aparecieron juntos después de las distancias que crecieron entre la fórmula en estos cuatro años, atizados por la accidentada salida de Márquez del Ministerio de Igualdad y señalamientos del jefe de Estado que no cayeron bien en la Casa Vicepresidencial. Incluso, en sus agradecimientos en este discurso, Márquez no mencionó al mandatario.
Este miércoles, la vicepresidenta se concentró en hacer un balance de su periodo como la “segunda al mando” y enfatizó en las acciones que ha tomado desde ese cargo para avanzar en las reparaciones históricas para las poblaciones afrodescendientes e indígenas. También defendió la Estrategia África 2022-2026, que ha sido el blanco de críticas por los viajes oficiales a ese continente.
“Llegué con la convicción de que la restauración de la dignidad debe ser el eje de mi gestión. Restaurar la dignidad significa reconocer que sobre los pueblos afrodescendientes e indígenas pesa una deuda histórica”, aseguró.
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Márquez se refirió, además, al trabajo que realizó con la Comisión Intersectorial Nacional de Reparaciones Históricas. Según dijo, esta instancia fue creada “con el propósito de impulsar las reparaciones económicas, educativas, en la salud, ambiental, epistémicas y espirituales”.
“Sé de primera mano que el racismo sigue siendo una barrera que impide el goce efectivo de los derechos fundamentales de los pueblos afrodescendientes e indígenas. Durante estos cuatro años, hemos impulsado la creación de un plan nacional de reparaciones históricas para superar las efectos del colonialismo, la esclavitud y el racismo estructural”, agregó.
Sobre sus viajes a África, señaló que es la primera vez que la Vicepresidencia fortalece “la política exterior del país formulando la Estrategia de Reconexión Colombia-África”. Bajo ese plan, afirmó, se fortalecieron “las relaciones políticas, diplomáticas, económicas y culturales” con cuatro visitas oficiales a diversos países africanos. En ese punto, también mencionó el foro de alto nivel entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Africana, que se realizó en Bogotá.
Al final de su discurso, agradeció al país “haberle permitido a una mujer afrodescendiente gobernar en favor de la vida, la justicia social y la dignidad”. Aunque no lo mencionó en esta ocasión, en el pasado Márquez ha dicho que, tras el 7 de agosto, espera dejar los reflectores y “volver a sus raíces”.
“Gracias a quienes me acompañaron en este camino, a mi familia, a mi equipo, por hacer posible lo imposible, y a ustedes por ser soporte y ancla. Hoy, cuando la vida y la paz global se ponen en riesgo, es fundamental poner el conocimiento al servicio dela vida. Me niego a dejarnos paralizar por el miedo. Como mujer, que he parido la vida, prefiero enfocar mi esfuerzo en seguir sembrando esperanza para hacer que la dignidad sea costumbre”, concluyó su intervención.
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