author
Escrito por:  Óskar Ortiz
Redactor y estratega SEO     Sep 10, 2026 - 10:51 am

El dolor por el terremoto de 7.4 de magnitud del pasado 10 de agosto es una cruz que cargan miles de damnificados en Colombia, por lo que una insólito caso no pasó desapercibido este miércoles 10 de septiembre.

Pulzo fue testigo de una situación que se presentó en la sede de la Registraduría Nacional en Manizales, por ahora ubicada al lado de la estación de bomberos de la capital caldense.

Es determinante recordar como parte del contexto que esa entidad indicó que los afectados registrados a nivel nacional no tendrían que pagar por los trámites de la cédula de ciudadanía, pero apenas un mes después esa promesa quedó en el aire para una persona.

El damnificado en cuestión sufrió la pérdida de su vivienda en Dosquebradas (Risaralda), pero recibió el apoyo de allegados en Manizales para recibir hospedaje y, por esa razón, llevó a cabo la diligencia en esta segunda ciudad.

Lee También

Sin embargo, la respuesta por parte de los funcionarios es que el certificado oficial del Registro Único de Damnificados (RUD) no funcionaba como válido para la entidad, que para este caso exigió el documento que entregan los bomberos de Manizales.

Pulzo notó que, en primera instancia, la actitud de algunas de las personas de la Registraduría fue tajante y uno de ellos incluso le contestó al afectado que fuera a Dosquebradas si quería que le aceptaran el documento para que el trámite fuera gratis.

Cabe anotar que la Registraduría es una entidad a nivel nacional, por lo que para el caso el certificado del RUD da constancia por parte del Estado. El funcionario se disculpó casi que de inmediato, pero el comportamiento de otros presentes mantenía esa postura.

“Ni modo”, indicó una trabajadora de esa entidad, que lejos de buscar ninguna clase de ayuda, mostraba su indiferencia justo cuando se cumple un mes desde la tragedia que enluta todavía a Colombia.

“No hemos recibido ninguna clase de subsidio del Estado para Dosquebradas hasta el momento y, en lo personal, la única vez que fui por un mercado me maltrataron. Acá lo único que quería es que al menos me reconocieran como víctima, pero me demostraron que ni en lo mínimo ayudan”, afirmó el damnificado, que pidió reservar su identidad.

El costo de este trámite de duplicado de cédula es de 76.100 pesos, un valor sobre el que el hombre no se queja, pues su llamado de atención va dirigido a que para este caso se le reconozca en su condición de vulnerabilidad en Colombia.

“No me voy a presentar como falso damnificado para estafar al país por 76.100 pesos, pero duele que hasta en este tipo de episodios nos traten como invisibles, más cuando se escucha que hay millones en Colombia para las víctimas. Muchos sentimos que nunca veremos ni un centavo”, aseguró con indignación.

El caso tuvo una conclusión que queda bajo la lupa de la opinión pública para la Registraduría, cuya respuesta en esta ocasión es que el certificado del RUD presentado no tiene firma, por lo que no es válido. Sin embargo, es necesario aclarar que este documento se descarga de esa manera desde el sitio oficial.

“Es un acto de desprecio y no solo porque me pase a mí, sino porque estoy seguro que hay miles de personas que viven situaciones similares en medio de esta tragedia. Somos afectados de estrato 4 y remamos contra la corriente, pero imagine usted lo que implican esos 70.000 pesos para una familia ahora. Es triste que el Estado se comporte así y eso que apenas va un mes de lo sucedido”, remarcó.

Las demoras en Dosquebradas marcan un capítulo aparte luego del terremoto, pero una situación insólita como la mencionada en este caso deja abierto el debate sobre los mecanismos reales de apoyo por parte de los funcionarios para los más vulnerables en una época de crisis.

“Eres una guerrera”: la desgarradora historia de las trillizas que conmueve a Colombia

La conmovedora historia de las trillizas Ana María, Isabella y Sofía Saavedra Caicedo, una familia de Cali que quedó atrapada entre los escombros tras el fuerte sismo del 10 de agosto. Las tres hermanas, de 23 años, se encontraban junto a sus padres, Jairo Saavedra y Victoria Caicedo, cuando la estructura donde vivían colapsó.

* Pulzo.com se escribe con Z

Lee todas las noticias de nación hoy aquí.