El caso de Zulma Guzmán se ha convertido en una especie de novela negra que tiene en vilo al país. La empresaria es ahora el foco de atención del país, acusada de un doble homicidio perpetrado con talio, un veneno mortal, y una tentativa contra otros dos adolescentes.
(Vea también: Revelan testimonio que puso en evidencia a Zulma Guzmán, mujer señalada de envenenar a niñas)
De acuerdo con los informes recientes de la Fiscalía, que intentan demostrar que Guzmán, quien mantenía una relación extramarital con el economista Juan de Bedout Vargas, fue la autora o cómplice del envío de frambuesas cubiertas de chocolate contaminadas con talio. Este trágico suceso resultó en la muerte de la hija menor de Bedout y de una compañera de colegio de la niña.
El abogado de Bedout, Fabio Humar, reconoció la meticulosa labor de la Fiscalía, expresando su total colaboración en el proceso. En una entrevista con El Tiempo, Humar señaló que la investigación era “milimétrica y precisa”. Además, los allegados de Guzmán temen que ella busque ser declarada inimputable alegando un trastorno mental, aunque un investigador duda de la viabilidad de este movimiento, dado el nivel de premeditación evidente en el delito.
La juez 69 penal municipal de Bogotá autorizó la notificación pública sobre su implicación en este caso el 16 de diciembre en la noche. Esta decisión se tomó como paso previo a la audiencia de imputación de cargos. Así lo explicó la fiscal 100 de la Unidad de Vida, Elsa Cristina Reyes, que lidera el caso.
Elementos como la recuperación de datos de perfiles de redes sociales eliminados por Guzmán, y la vinculación de la empresaria a un teléfono usado para contratar al mensajero de las frutas contaminadas, refuerzan la teoría de la Fiscalía. Estos están ligados a un correo eléctronico, que es mariacapos39@gmail.com, de acuerdo con el informe periodístico.
Según los hallazgos de la investigación, las afectaciones en los dedos de la empresaria pueden ser el indicativo de que manipuló personalmente el talio. Este metal pesado es incoloro, insípido e inodoro, propiedades que facilitaron su uso para causar la muerte de las niñas en menos de 18 horas.
Actualmente, Guzmán está recluida en una clínica de Londres después de un aparente intento de suicidio. A pesar de las abrumadoras pruebas, la empresaria insiste en su inocencia, afirmando que es víctima de un complot para destruir su reputación.
Los investigadores sospechan que esta dirección de correo formaba parte de una doble identidad diseñada para gestionar la compra y el envío del veneno. Durante audiencias de carácter reservado, la fiscal Reyes ha señalado que Guzmán recurrió a nombres falsos y maniobras de distracción para entregar el supuesto obsequio de frambuesas contaminadas.
Otro hallazgo clave vincula el teléfono asociado a dicha cuenta con una mujer identificada bajo las iniciales C. R. El objetivo actual de la Fiscalía es determinar si este nombre corresponde a una persona real o si era otro de los alias utilizados por Guzmán para ocultar su rastro en el crimen de la frutilla envenenada.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO