Sara Reyes Pedreros, una florista de 86 años que trabaja en el norte de Bogotá, permanece en su casa con un brazo inmovilizado después de una agresión que, según la denuncia de su familia, ocurrió el pasado 2 de octubre. La mujer, que lleva años al frente de su negocio, no solo enfrenta las dificultades de su recuperación, sino también la preocupación por no poder trabajar y sostener económicamente a una de sus hijas, quien tiene una discapacidad cognitiva.
Los hechos ocurrieron en una floristería ubicada en la transversal 17A número 99-82. Según el relato de Ali Antonio Mejía Duarte, abogado de la comerciante, todo comenzó cuando un hombre estacionó su vehículo frente al establecimiento. Sara esperaba un pedido de flores y le pidió que dejara libre el espacio para recibir la mercancía. La solicitud habría desatado una discusión en la que, de acuerdo con el apoderado, el conductor respondió con insultos antes de retirarse.
(Vea también: “Atroz”: revelan que hombre que asesinó a sus exsuegros en Bogotá se reía en la imputación de cargos)
Sin embargo, el vehículo continuó estacionado frente al negocio. Entre las 6:30 y las 6:45 de la tarde, el hombre regresó para recogerlo y se produjo un nuevo enfrentamiento. Esta vez, Sara decidió grabar lo que sucedía con su celular. Según la versión entregada por su abogado a la sección Bogotá de El Tiempo, el hombre le habría dado un golpe que hizo caer el teléfono y, cuando ella se agachó para recogerlo, le habría propinado un codazo que la hizo caer al suelo.
#Bogotá 🚨 | HOMBRE AGREDIÓ A MUJER DE 85 AÑOS POR PEDIRLE QUE NO BLOQUEARA SU FLORISTERÍA ❌
Indignación total en Bogotá. Una mujer de 85 años fue brutalmente agredida el pasado 2 de octubre, luego de pedirle a un hombre que no estacionara su vehículo frente a su floristería,… pic.twitter.com/3LnEaaPfrw
— Dígame.com.co l Medio digital 🇨🇴 (@DigameMM) October 29, 2026
La caída le ocasionó una fractura en uno de sus brazos, según la información suministrada por su representante legal. La familia sostiene que parte de lo sucedido quedó registrada en video y que cuenta con imágenes de una radiografía que documentaría la lesión. Además, la denuncia señala que el hombre recogió el celular y se lo llevó. La posible intención de impedir que se conservara la grabación es una hipótesis planteada por el abogado, pero no ha sido establecida por las autoridades.
La recuperación de Sara también genera preocupación por sus condiciones de salud. Según Mejía Duarte, después de ser trasladada a una clínica, la familia recibió información sobre los riesgos que podría representar una cirugía debido a su edad y a sus antecedentes de hipertensión y diabetes. Por ahora, la mujer permanece en su vivienda con el brazo inmovilizado, a la espera de que se defina el tratamiento más adecuado. “La señora está muy asustada”, expresó el abogado al referirse a su estado emocional y a la incertidumbre sobre su recuperación.
(Lea también: “La misma noche los une”: papá de Colmenares publicó mensaje y foto del hijo sobre caso Jaime E. Moreno)
La familia espera que las grabaciones y los testimonios ayuden a esclarecer lo sucedido. El apoderado mencionó a Diego Alexander Jiménez Vela como uno de los testigos presenciales que podría declarar sobre el incidente. También aseguró que, a partir de la placa del automóvil en el que se habría marchado el señalado, identificó a Jorge Eduardo Zepeda Jiménez. El abogado dijo haber encontrado referencias que lo relacionarían con el Ejército Nacional y con el grado de coronel, aunque señaló que podría tratarse de un integrante retirado. La identidad, las circunstancias de la agresión y las posibles responsabilidades deberán ser verificadas por las autoridades.
Desde el día de los hechos, Sara no ha podido regresar a la floristería, actividad de la que depende parte del sustento familiar. La interrupción de sus labores afecta especialmente a su hija, quien tiene una discapacidad cognitiva y depende económicamente de ella. “La señora, pues sí, aunque es una persona de avanzada edad, no ha podido volver a sus actividades de trabajo y eso ha afectado también su mínimo vital y el de su hija”, explicó Mejía Duarte.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO