Bogotá quiere convertir los incentivos tributarios en una de sus principales herramientas para atraer inversiones, generar empleo y acelerar proyectos estratégicos. Con ese objetivo, la Alcaldía Mayor radicó ante el Concejo el proyecto de Acuerdo denominado «Ciudad Inteligente», una iniciativa que no solo crea una nueva sobretasa para financiar el alumbrado público inteligente, sino que también plantea un amplio paquete de exenciones y descuentos en impuestos para empresas, inversionistas y desarrolladores inmobiliarios que cumplan determinadas condiciones.
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La propuesta, presentada por el alcalde Carlos Fernando Galán y la secretaria de Hacienda, Ana María Cadena, busca fortalecer la competitividad de Bogotá mediante incentivos focalizados en sectores considerados estratégicos para la economía distrital. La iniciativa también contempla beneficios para proyectos de renovación urbana, vivienda en arrendamiento especializado, inversiones en el Distrito Aeroportuario y empresas que desarrollen nuevas actividades económicas en la capital.
«La meta central de este proyecto es acelerar la transformación de la ciudad hacia un modelo de ciudad inteligente», aseguró Ana María Cadena al presentar la iniciativa, destacando que el propósito es atraer nuevas inversiones, impulsar el empleo y simplificar el sistema tributario de Bogotá.
Nuevos beneficios tributarios y exenciones de impuestos que habría en Bogotá
Uno de los principales beneficios planteados en el proyecto corresponde al impuesto de Industria y Comercio (ICA). La propuesta establece que las empresas que lleguen a Bogotá o aquellas que hayan cesado actividades hace al menos un año podrán acceder a una exención progresiva del tributo siempre que desarrollen actividades consideradas estratégicas y ejecuten inversiones productivas en la ciudad.
Para acceder al incentivo será necesario presentar un proyecto de inversión en activos fijos productivos, obtener la aprobación del Distrito y ejecutar la inversión dentro de los plazos establecidos. Una vez culminado ese proceso, la empresa podrá empezar a aplicar el beneficio tributario en sus declaraciones de ICA.
La duración de la exención dependerá del monto invertido. Los proyectos de mayor tamaño podrán obtener descuentos que comienzan en el 100 % durante el primer año y disminuyen gradualmente hasta el 10 % en el décimo año, mientras que inversiones menores accederían a beneficios de menor duración.
El proyecto identifica 92 actividades estratégicas que podrían acogerse a los incentivos tributarios.
Entre ellas aparecen industrias manufactureras como procesamiento de alimentos, textiles, químicos, farmacéuticos, plásticos, vidrio, maquinaria, autopartes, aeronaves, dispositivos médicos, equipos eléctricos, electrónica y tecnología. También se incluyen empresas de software, telecomunicaciones, centros de datos, desarrollo de sistemas informáticos, alojamiento digital (hosting), inteligencia tecnológica, centros de llamadas, investigación científica, universidades, educación técnica, servicios de salud y actividades audiovisuales.
La lista incorpora además actividades relacionadas con logística, transporte, almacenamiento, hoteles, turismo, organización de eventos, transporte aéreo nacional e internacional, comercio electrónico y otros servicios de alto valor agregado, sectores que el Distrito considera claves para dinamizar la economía de la ciudad.
Los beneficios no serían exclusivos para nuevos inversionistas. El proyecto establece un descuento en el ICA para compañías que actualmente funcionan en Bogotá y que realicen nuevas inversiones en activos fijos productivos, siempre que esas inversiones generen un crecimiento real del impuesto declarado, equivalente al IPC más cinco puntos porcentuales.
En esos casos, el descuento sería del 60 % para inversiones entre 88.073 y 880.728 UVT y del 80 % para inversiones superiores a ese monto, beneficio que se aplicaría sobre el mayor valor del impuesto declarado luego de ejecutarse la inversión.
Uno de los capítulos más ambiciosos del proyecto está dirigido al desarrollo del Distrito Aeroportuario de Fontibón y Engativá, una de las apuestas económicas de la administración distrital.
Las empresas que inviertan en estas actuaciones estratégicas podrán acceder simultáneamente a exenciones en el ICA, el impuesto predial y el impuesto de delineación urbana, siempre que desarrollen actividades priorizadas y generen empleo formal.
Para acceder a los beneficios más amplios será necesario realizar inversiones significativas y crear al menos 30 empleos directos, mientras que los proyectos de mayor tamaño deberán generar 200 empleos directos para conservar los porcentajes máximos de exención durante diez años. Si la empresa deja de cumplir con el número mínimo de trabajadores exigido, perdería el beneficio correspondiente.
Además del ICA, estos proyectos podrían obtener una exención del impuesto predial del 100 % durante los primeros cinco años, porcentaje que disminuiría gradualmente hasta el décimo año. También quedarían exentas del 100 % del impuesto de delineación urbana las obras necesarias para desarrollar dichos proyectos.
La propuesta no se limita al sector empresarial. Los propietarios que aporten inmuebles para proyectos de renovación urbana o para Proyectos de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible (PRUMS) podrían acceder a una exención del impuesto predial del 100 % durante los primeros cinco años, beneficio que disminuiría progresivamente hasta el décimo año, siempre que los proyectos cuenten con certificaciones de construcción sostenible.
Asimismo, los desarrollos de vivienda destinados al arrendamiento especializado, con al menos 50 unidades habitacionales y un único propietario, podrían obtener una exención del 90 % del impuesto predial durante los primeros cinco años, con una reducción gradual hasta el décimo año.
El proyecto también propone eximir del 100 % del impuesto de delineación urbana, durante cinco años, las obras de adecuación, ampliación, modificación o reforzamiento estructural en inmuebles ubicados en el Centro Histórico de Bogotá y Teusaquillo que hagan parte de los respectivos Planes Especiales de Manejo y Protección.
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En conjunto, la administración distrital plantea que estos incentivos tributarios permitan atraer nuevas inversiones, fortalecer sectores estratégicos, consolidar el desarrollo del Distrito Aeroportuario, impulsar la renovación urbana y generar empleo formal, mientras el proyecto de Acuerdo inicia su trámite en el Concejo de Bogotá, donde deberá ser discutido y aprobado antes de entrar en vigencia.
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