La Organización para la Investigación Científica Aplicada, de Holanda, encontró que en un beso apasionado de al menos 10 segundos se pueden compartir hasta 80 millones de bacterias. Juli Garcia, bacterióloga consultada por Telemundo, hizo algunas pruebas y corroboró que los índices bacterianos aumentaban hasta en un 200 % en cada persona.

Pulzo consultó a Ezequiel López Peralta, sexólogo experto, quien aseguró que a pesar de los datos arrojados, el famoso ‘anilingus’ (el ‘beso negro’) posee microoganismos diferentes y más peligrosos que los de la saliva. Además, que hay que tener en cuenta que este es menos frecuente que un beso apasionado y tampoco se practica con cualquier persona.

Con una información recopilada por Vice se encontró que el universo bacteriano del ano es mucho más pesado que el de la boca, y que se puede transmitir: amibiasis, parásitos intestinales, sífilis, chancro, herpes, VIH y papiloma, sin contar con los condilomas (papiloma) de garganta.

En cuanto a la boca, los riesgos no son tantos ni tan peligrosos, aunque hay que tener en cuenta la gonorrea, el papiloma humano, la hepatitis B y hasta las bacterias mencionadas por la experta al canal internacional.

Para quienes tienen la duda de lo que ocurre con la lluvia dorada o ‘golden shower’, les contamos que es una práctica menos riesgosa que el beso ‘negro’, pues el líquido es estéril cuando está en la vejiga y solo al salir se contamina. Además, son poco frecuentes las enfermedades generadas de este modo. Sin embargo, es importante destacar que la Universidad Autónoma de Nuevo León encontró que sí podría transmitir el VIH.