En una entrevista en el programa de Vicky Dávila, en La W, la mujer aseguró que su objetivo con las cirugías plásticas es verse como una muñeca inflable, lo que es algo normal en la industria para la que ella trabaja. Muchos comentan que su actuar no es de una persona cuerda.

Por lo anterior, hace poco tiempo pasó por el quirófano, porque quería tener la vagina (vulva) más gorda del mundo. Durante el procedimiento también aprovechó para realizarse una liposucción; pero hubo un momento en el que su vida se vio en riesgo y el especialista tuvo que hacerle 2 transfusiones de sangre.

A pesar de haber podido morir en el quirófano, Mary logró tener la vagina más gorda del mundo, y se declara fan de las cirugías, ama poder transformar su cuerpo, y su meta -pese a que muchos no la entiendan- es no verse natural.

Además de las varias intervenciones quirúrgicas, Magdalene también tiene varios tatuajes alrededor de su cuerpo, pero unos de los que más destacan es un oso en una de sus nalgas y una cruz en su pecho, de esta última explicó que se la hizo porque su familia es muy religiosa.

En cuanto a los ‘haters’ la canadiense aseguró que la tienen sin cuidado los comentarios negativos, pues la controversia hace que ella gane más dinero. Además, enfatizó en el hecho de que ella es una buena persona y en eso es en lo que se deberían enfocar las personas.

Sobre su salud, Mary confesó que a veces le duele su espalda por el peso de sus enormes pechos, que fue la primera zona de su cuerpo que se operó, esto lo hizo con un odontólogo, quien la dejó en una talla 38 D. Ahora no usa brasier y pretende seguir modificando su cuerpo.