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Escrito por:  Fabián Ramírez
Subeditor     Ago 10, 2026 - 1:17 pm

La jornada de emergencia que vive Colombia por cuenta del potente terremoto de magnitud 7.4 sumó un nuevo foco de atención en el sur del país. El volcán Puracé, situado en el departamento del Cauca y el cual se encuentra desde principios de mes en alerta naranja por riesgo de erupción, registró una nueva emisión de ceniza y gases de manera coincidente con el movimiento telúrico que sacudió al territorio nacional.

Según los reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el macizo —que forma parte de la cadena volcánica de Los Coconucos— mantiene un incremento sostenido en su energía sísmica interna, así como elevadas temperaturas en las emisiones de ceniza y gases volcánicos, destacándose concentraciones importantes de dióxido de azufre (SO₂) y dióxido de carbono (CO₂).

Ante el peligro inminente que suponen la caída de ceniza y la dispersión de gases tóxicos para la visibilidad y los motores de las aeronaves, la Aeronáutica Civil (Aerocivil) ordenó de manera preventiva el cierre temporal de las operaciones aéreas en el aeropuerto Guillermo León Valencia, ubicado en Popayán.

Esta restricción se suma a la larga lista de afectaciones en la infraestructura de transporte aéreo del país, recordando que otras siete terminales —incluyendo las de Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura— suspendieron actividades de manera parcial o total debido a los daños estructurales provocados por el violento sismo con epicentro en el Chocó.

Ante la coincidencia temporal de ambos eventos de la naturaleza, el Servicio Geológico Colombiano fue enfático en descartar que la emisión de ceniza del Puracé tenga una conexión directa con el terremoto. Las autoridades científicas aclararon que se trata de fenómenos geológicos completamente independientes: por un lado, la liberación de energía tectónica en la falla del Pacífico, y por el otro, la evolución de la actividad interna del edificio volcánico caucano.

El Puracé, localizado a unos 27 kilómetros de Popayán, es considerado uno de los conos más activos de los 15 que componen la cadena de Los Coconucos. Aunque su última erupción de gran consideración data de marzo de 1977, el SGC reiteró el llamado a la ciudadanía para acatar las restricciones vigentes, evitar acercarse al cráter y mantenerse informada exclusivamente a través de los boletines oficiales ante el monitoreo permanente que se mantiene en nivel naranja

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