La cárcel de máxima seguridad La Picota, en Bogotá, vuelve a estar en el centro de atención. En un operativo relámpago, el Inpec ordenó el traslado inmediato de polémicos capos y exgobernadores, luego de que el presidente Gustavo Petro manifestara públicamente sus “profundas dudas” sobre la dirección de la entidad y denunciara un presunto plan para afectar su imagen desde el penal.
Los movimientos incluyen a Juan Francisco ‘Kiko’ Gómez (exgobernador de La Guajira), Marquitos Figueroa y su sobrino, Paúl Correa. Según fuentes oficiales, Figueroa fue enviado a una cárcel en Santander, mientras que Correa fue trasladado al penal de Picaleña, en Ibagué.
La tensión escaló tras las declaraciones de Petro en el consejo de ministros del pasado 21 de abril, donde cuestionó la concentración de “bandidos” en Bogotá.
“Tengo muchas dudas de la dirección del Inpec… creo que el plan que tienen de concentrar unos bandidos en La Picota para ver si pueden destruir la imagen del Presidente. Y lo están permitiendo”, sentenció el mandatario.
A los traslados por orden presidencial se sumó una nueva polémica: denuncias sobre una supuesta fiesta en el pabellón 31. Aunque el Inpec desmintió la realización de una “parranda” con tarima o shows, admitió que en un operativo hallaron a siete internos, entre ellos los hermanos Pablo Felipe (alias Black Jack) y Santiago Prada Moriones, consumiendo alcohol y escuchando música con parlantes.
Los hermanos Prada, señalados como enlaces del ‘Clan del Golfo’ en Europa, también fueron removidos: ‘Black Jack’ fue enviado a El Pedregal y Santiago a La Tramacúa, en Valledupar.
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