Así como se divulgó una determinación electoral que sorprendió a muchos, hubo un golpe sobre la mesa al respecto de uno de los actores más importantes en las vías de Colombia.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, ofreció un anuncio sobre los taxistas a nivel nacional para la presentación de un proyecto de decreto en el que se plantean cambios determinantes.
“Hemos tomado la decisión de tomar unas medidas que liberen algunas cargas que tienen hoy quienes prestan ese tipo de servicio, que haga más eficiente este tipo de servicio”, afirmó, replicada por la cuenta de X (antes conocido como Twitter) del diario La República.
La funcionaria remarcó que se busca “dignificar la labor de las y los taxistas del país”, lo que marca un giro importante en puntos clave como: movilización de pasajeros entre municipios sin plantilla, la liberación a los taxistas de cobros, trámites y paz y salvos, y, por último, que cuando hay eventos masivos en las ciudades debe haber zonas destinadas para tomar el transporte público.
#Atento | La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, dio inicio a la rueda de prensa en la que presentará el proyecto de decreto para “dignificar la labor de las y los taxistas del país” pic.twitter.com/91kq0PAn8A
— Diario La República (@larepublica_co) June 19, 2026
Este movimiento que se tiene previsto se convierte en un paso clave para los conductores de estos vehículos públicos, en medio de múltiples diferencias en los últimos años.
La determinación llega después de reclamos y hasta paros que se han llevado a cabo como expresión de molestia por la competencia con las personas que trabajan con plataformas de movilidad, uno de los puntos que ha estado bajo la mira del país.
¿Qué cargas tienen los taxistas en Colombia?
Los taxistas en Colombia deben asumir una cadena de costos fijos, obligaciones legales y gastos operativos que reducen significativamente los ingresos reales del conductor.
La mayor carga económica del taxista colombiano es el cupo, un derecho de operación que la empresa propietaria del cupo le arrienda al conductor. Este valor varía entre ciudades pero puede representar entre $40.000 y $80.000 diarios dependiendo de la ciudad y empresa.
En muchos casos el taxista no es dueño del cupo. Solo paga por el derecho de usar el número de la empresa. Este esquema es el más cuestionado del sector.
Para el caso de empresas como Tax Express, la empresa cobra una mensualidad de $ 45.000 al conductor, lo que le permite acceder a servicios como asesoramiento jurídico, parqueaderos y seguridad. Otras empresas cobran tarifas similares o superiores.
Los taxis y los microbuses tienen un incremento del 5,17 % en su tarifa de SOAT para 2026 frente a los valores de 2025, calculado sobre la variación de la Unidad de Valor Tributario.
El precio del SOAT para cada vehículo depende del tipo, el cilindraje y la antigüedad, y la tarifa es idéntica en todas las aseguradoras autorizadas. No existe descuento por ser taxi. Al contrario, la categoría de servicio público suele pagar más que el particular.
Si el vehículo ya cumplió dos años desde su matrícula, debe tener revisión técnico mecánica y de gases vigentes, expedida por un Centro de Diagnóstico Automotor autorizado por el Ministerio de Transporte y registrado en el RUNT. Sin ese documento, la tarjeta de operación no se puede renovar y el vehículo no puede circular legalmente.
Es necesaria la tarjeta de control, también llamada tarjetón, que es emitida por cada empresa de taxis y cuesta aproximadamente $ 5.000. Es renovable y debe portarse siempre.
El conductor debe contar con una certificación de la compañía de seguros en la que conste que los vehículos están amparados en las pólizas de responsabilidad civil, contractual y extracontractual tomadas por la empresa.
La gasolina es el mayor gasto variable del taxista. Un turno de 10 horas puede consumir entre 8 y 12 galones dependiendo del tráfico, la ciudad y el modelo del vehículo.
Aceite, frenos, llantas, filtros y reparaciones mecánicas recaen sobre el conductor o el propietario del vehículo. Un taxi recorre entre 250 y 350 kilómetros diarios, lo que implica desgaste acelerado.
Un conductor que no es dueño de su propio vehículo podría estar pagando hasta $ 1’300.000 al mes, sin contar gastos de gasolina, seguros y alimentos. Si se suman gasolina y mantenimiento, los costos mensuales reales de un taxista pueden superar los $ 4’000.000, lo que deja márgenes muy ajustados frente a las tarifas vigentes.
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