El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Albeiro Valdez, integrante del pueblo siona, vivió uno de los momentos más intensos de su proceso de formación al excavar en el territorio de Puerto Asís, Putumayo. Valdez y nueve compañeros participaron en un piloto de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD). Esta experiencia, implementada gracias a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y apoyada por la Embajada de Suecia, involucró a miembros de los resguardos Santa Cruz de Piñuña Blanco y Santa Helena que, tras días de instrucción en antropología, criminalística, topografía e investigación humanitaria, pusieron en práctica los conocimientos adquiridos en su propia comunidad.
Durante la labor, los profesionales alertaron a los participantes que, a cierta profundidad, podrían hallar restos de una persona. Esta posibilidad provocó en Valdez una mezcla de esperanza y dolor, pues la búsqueda implica tanto el anhelo de respuestas como el peso emocional de excavar y encontrar restos humanos en condiciones difíciles. La comunidad, preparada para enfrentar lo que pudieran descubrir, realizó la práctica en el cementerio local, donde yacen abuelos, hijos, madres, bebés y algunas de las personas ausentes desde hace décadas, muchas de ellas traídas por el río y acogidas según sus costumbres ancestrales.
Equipados con guantes, botas y sombreros, los participantes revisaron lodo y objetos recientes y antiguos. En una de las excavaciones encontraron prendas y objetos personales que, junto con los restos, sugirieron una historia ligada a la cosecha de coca. El análisis confirmó que correspondía a un caso de competencia de la UBPD y permitió reconstruir parte de la identidad y circunstancias del desaparecido. Asimismo, en otro punto del cementerio se halló un segundo cuerpo que también cayó bajo la responsabilidad de la entidad para su recuperación.
En Colombia, según El Espectador, existen 137.000 personas desaparecidas, de las cuales 2.360 son indígenas. Ante esta realidad, la UBPD impulsa el fortalecimiento de capacidades en los territorios para que las comunidades, una vez terminado el acompañamiento institucional, puedan seguir adelantando búsquedas autónomas y basadas en el diálogo entre conocimientos ancestrales y procedimientos forenses. Karen Carlosama, una de las integrantes del equipo, destacó el sentido reparador de la búsqueda para las familias que desconocen el paradero de sus seres queridos.
La formación de nueve días incluyó técnicas para medir, documentar, fotografiar y georreferenciar lugares de intervención, y se apoyó en la memoria colectiva y los saberes propios de la región. Para Magali Chindoy, enlace de la Regional Sur de la UBPD, el objetivo es integrar las herramientas forenses con el respeto y la memoria ancestral, considerando la dimensión espiritual del territorio en cada paso del proceso. El proyecto espera que las capacidades comunitarias así desarrolladas continúen en el tiempo, para que más familias puedan encontrar respuestas.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Qué hace la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en Colombia?
La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) en Colombia trabaja en la localización, recuperación y restitución digna de personas desaparecidas, especialmente en el contexto del conflicto armado. Según El Espectador, en proyectos piloto como el realizado en Puerto Asís, la UBPD capacita a miembros de las comunidades indígenas para que adquieran herramientas técnicas y puedan participar directamente en la búsqueda y documentación de desaparecidos, integrando saberes ancestrales y métodos forenses.
¿Cómo participan las comunidades indígenas en la búsqueda de desaparecidos en Putumayo?
De acuerdo con el reportaje de El Espectador, los miembros de comunidades indígenas, como el pueblo siona, reciben formación en aspectos como antropología, criminalística y georreferencia para participar activamente en las búsquedas. Esta participación no se limita a lo técnico, sino que incorpora las memorias, las costumbres y el conocimiento del territorio, permitiendo un proceso más integral y respetuoso con los valores culturales y espirituales de la comunidad.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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