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El inicio de las obras para la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) Sur marca un momento clave para la movilidad en el suroccidente de Bogotá. Así lo confirmó la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), responsable del proyecto junto con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y otras autoridades del sector, que busca no solo mejorar la conectividad dentro de la capital, sino también facilitar los desplazamientos hacia municipios aledaños como Soacha y Sibaté.
Según la información oficial, el avance en esta ambiciosa infraestructura fue posible tras la obtención de la disponibilidad de los predios necesarios, proceso logrado gracias a la articulación entre el Gobierno Nacional y la administración distrital. El corredor, de 24,5 kilómetros, se extenderá desde la intersección de Chusacá, ubicada en Sibaté, hasta la Calle 13, en Fontibón. El plan prevé la construcción de una doble calzada y la rehabilitación de corredores existentes en esa zona.
De acuerdo con cifras de la ANI, la inversión para esta obra alcanza los $2 billones, de los cuales $1,25 billones se destinan a construcción e infraestructura (Capex, es decir, capital expenditure en inglés) y $760.000 millones a operación y mantenimiento (Opex, gasto operativo), todos los valores calculados con base en pesos de diciembre de 2025.
Las labores comenzaron en la Unidad Funcional 2, ubicada entre el puente sobre el río Bogotá y la proyección de la Avenida Américas. En esta fase se realizarán tanto la rehabilitación del trayecto existente como la construcción de nuevos tramos viales. El desarrollo del proyecto se distribuirá a lo largo de cuatro años y se pondrá en marcha de forma gradual. Durante los primeros dos años se habilitará la calzada oriental para operar en ambos sentidos; posteriormente, al finalizar las siguientes fases, se agregará la calzada occidental para completar el corredor.
La Unidad Funcional 1 abarca la mejora y rehabilitación de 9,5 kilómetros entre la intersección Canoas y el estribo norte del puente sobre el río Bogotá, donde también se ejecutará un enlace a desnivel. Por su parte, la Unidad Funcional 2 comprende 6,1 kilómetros; allí, 1,8 kilómetros serán rehabilitados y se construirán 4,3 kilómetros nuevos entre la proyección de la Avenida Bosa y Avenida Américas. La Unidad Funcional 3 incluye la construcción de 3,3 kilómetros de calzada oriental hasta la Calle 13 y la primera conexión de la ALO con esta vía clave de la ciudad.
Los impactos sociales y económicos proyectados son significativos: de acuerdo con las autoridades, más de dos millones de habitantes de localidades como Bosa, Kennedy y Fontibón se beneficiarán directamente, además de la expectativa de creación de más de 16.000 empleos vinculados a la obra y su implementación.
Durante el acto de presentación, Ricardo Ayerbe, presidente de la ANI, destacó las gestiones institucionales necesarias para destrabar convenios y predios requeridos, esfuerzo en el que participaron entidades como la Superintendencia de Notariado y Registro, el IDU y la Alcaldía de Bogotá. Por su parte, Clara Sandoval, gerente para Bogotá, resaltó la colaboración interinstitucional que ha permitido el avance de la obra, mientras que Orlando Molano, director del IDU, valoró el trabajo conjunto en prioridad de este tipo de proyectos para la ciudad.
En cuanto a la infraestructura, el corredor incluirá 46 puentes y dos intersecciones a desnivel —es decir, que las vías se cruzan en diferentes alturas para agilizar la movilidad— en puntos estratégicos como la Calle 13 y Canoas. Además, el trazado contempla una alameda de 9,5 kilómetros sobre la calzada oriental para peatones y ciclistas, con más de 153.000 metros cuadrados de espacio público. Una ciclorruta adicional de 3,2 kilómetros se construirá en el costado occidental entre Canoas y el parque arqueológico Canoas. Por último, los diseños prevén una reserva para la futura introducción de un sistema de transporte masivo tipo TransMilenio, lo que facilitaría la eventual integración con la red de movilidad existente.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cuáles son los beneficios de la ALO Sur para la movilidad de Bogotá y suroccidente?
La Avenida Longitudinal de Occidente Sur aportará mejoras notables en la movilidad de Bogotá, especialmente en el suroccidente de la ciudad y los municipios adyacentes. Según la Agencia Nacional de Infraestructura, el nuevo corredor vial agilizará la conexión entre Sibaté, Soacha y localidades como Bosa, Kennedy y Fontibón, aliviando el tráfico y facilitando el ingreso y salida de transporte desde estas zonas hacia la capital.
¿Qué es una intersección a desnivel y por qué es relevante en el proyecto ALO Sur?
Una intersección a desnivel consiste en la construcción de conexiones viales que permiten que dos o más carreteras se crucen en diferentes alturas, evitando encuentros directos y, por lo tanto, los cruces semaforizados. Este tipo de infraestructuras son relevantes en la ALO Sur porque mejoran la fluidez del tráfico e incrementan la seguridad vial en puntos con alto flujo, como la Calle 13 y Canoas, tal como lo indica el diseño presentado por la ANI.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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