El Hospital San José de Bogotá enfrenta una difícil situación financiera que llevó a anunciar la suspensión de servicios para algunos pacientes afiliados a FOMAG y Nueva EPS. Según su director, Carlos Pérez, ambas entidades adeudan cerca de $30.000 millones al centro médico.
De acuerdo con el directivo, la cartera de FOMAG asciende a unos $20.000 millones, mientras que las obligaciones relacionadas con Nueva EPS rondan los $10.000 millones.
El problema también estaría relacionado con dificultades para actualizar los contratos y con las glosas, que corresponden a valores objetados o no reconocidos inicialmente en las facturas.
En el caso de FOMAG, el hospital lleva más de dos años trabajando bajo una carta de intención y acumula cerca de cuatro meses sin recibir pagos. Con Nueva EPS, el contrato vigente tiene más de 15 años y el hospital busca actualizarlo desde hace dos años.
Pérez explicó que la falta de recursos afecta el pago de proveedores, médicos, enfermeros e insumos. Además, las tutelas pueden obligar al hospital a prestar servicios pese a la falta de claridad sobre los pagos.
Aunque se anunció la suspensión, las citas previamente programadas serían atendidas y las urgencias continuarían funcionando.
El hospital también mantiene abierta la posibilidad de continuar con la atención si se solucionan las obligaciones financieras y contractuales.
Petro ordena liquidar las EPS que están en quiebra
El presidente Gustavo Petro, a pocos meses de dejar la Casa Nariño, ordenó que todas las EPS que estén en quiebra deben ser liquidadas. Aunque no profundizó sobre cómo deberá suceder esto, hay varias EPS en alerta porque están intervenidas. Por el momento, no hay claridad sobre cuáles serán liquidadas, pero esto obligará a muchas personas a ser trasladadas de EPS.