Uno de ellos es Guillermo Cárdenas (el de las gafas negras), que ofreció disculpas a través de Publimetro por ofender a las hinchas de Japón en un video que se viralizó en redes sociales este martes.

Buenas noches. Soy quien aparece en el video con unas mujeres japonesas. No es mi intención justificar mis acciones, pero quiero pedir disculpas públicas a las mujeres japonesas y al pueblo japonés que ofendí con tan desafortunados hechos. Nunca pretendí ofender, ni aprovecharme de las mujeres, fue en un momento de sentimientos encontrados y frustración por el resultado del partido”, afirmó Cárdenas a ese diario.

Pese a las disculpas, el hombre envió un mensaje a las personas que están en Colombia en el que afirma que hay cosas más delicadas en el país “como para darle tanta trascendencia” al tema. Además, dice, entiende tanto revuelo porque “como pasó la época política”, cita Publimetro.

La actitud de arrepentimiento de Cárdenas fue cuestionada por los periodistas de La Luciérnaga, de Caracol Radio, que aseguran que era evidente que él quería que las hinchas de Japón dijeran groserías porque las trataba mal y les decía “repita, repita”; y, contra lo que dice, esto demuestra que sí quería aprovecharse de ellas.

El otro sujeto (el de barba) se da a conocer en Instagram como Miguel Neira y se trataría de un empresario dedicado al negocio de las rumbas en Bogotá. El hombre también acompañó a la Selección Colombia en el Mundial de 2014, en Brasil, como evidencia en esta fotografía que publicó en sus redes sociales.

Neira haría parte de una empresa dedicada al entretenimiento y la vida nocturna. Luego del escándalo, él también ofreció disculpas y dijo que era un “simple chiste”. Esto fue lo que publicó en su Instagram:

Pulzo

El artículo continúa abajo

Las grabaciones con la agresión verbal de Cárdenas y Neira  fueron difundidas después del partido que la Selección Colombia perdió ante su similar de Japón, ya que lo primero que les dicen los hinchas colombianos es que repitan el marcador y los nombres de los equipos.

Luego, en un acto de total rechazo, se aprovechan de la dificultad que tienen los nipones con el español y los inducen a repetir vulgaridades, y a tratarse de “perras” y prostitutas, como sucede con dos cordiales e ingenuas mujeres.

Este es uno de los videos: