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Este artículo fue curado por Carlos Diaz   Oct 14, 2026 - 2:07 pm
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Cada fin de año, millones de trabajadores en Colombia están pendientes de una cifra que puede cambiar sus cuentas para los siguientes 12 meses: el aumento del salario mínimo. La expectativa no se limita al porcentaje que anuncie el Gobierno, pues también importa cuánto dinero quedará disponible después de los descuentos de ley y qué tanto alcanzará para pagar alimentos, arriendo, servicios públicos y transporte.

Aunque todavía no existe una decisión oficial para 2027, un análisis financiero de la firma Crowe Colombia plantea tres escenarios para calcular cuánto podría subir el sueldo básico en el país. Las simulaciones contemplan incrementos de 6,29 %, 8 % y 10 %, con los que el salario mensual, sin incluir el auxilio de transporte, se ubicaría entre $1.861.037 y $1.925.996.

El estudio parte del salario mínimo vigente en 2026, de $1.750.905, y busca mostrar tanto el efecto sobre el ingreso de los trabajadores como las obligaciones adicionales que tendrían que asumir los empleadores. Las cifras son ejercicios de referencia, no propuestas oficiales ni una confirmación del aumento que regirá desde enero.

(Vea también: Salario mínimo 2027 en Colombia se definiría por consenso y ya hay cifra clave sobre la mesa)

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¿En cuánto quedaría el salario mínimo de 2027?

Crowe Colombia compara tres posibilidades para el ajuste del próximo año. La primera toma como referencia la inflación anual de septiembre de 2026, que fue de 6,29 %, mientras que las otras dos simulan aumentos de 8 % y 10 %.

Estos serían los valores del salario mínimo mensual en cada escenario:

  • Aumento de 6,29 %: el sueldo pasaría de $1.750.905 a $1.861.037, es decir, $110.132 adicionales al mes antes de descuentos.
  • Aumento de 8 %: el salario llegaría a $1.890.977, con un incremento mensual de $140.072.
  • Aumento de 10 %: el básico alcanzaría $1.925.996, lo que representaría $175.091 más al mes.

Las proyecciones permiten dimensionar el rango que podría tener el ingreso laboral, pero no anticipan cuál será la decisión final. El porcentaje dependerá de la negociación entre el Gobierno, los representantes de los trabajadores y los empleadores, así como de los indicadores económicos que se conozcan antes de cerrar el año.

El análisis también destaca que cada punto porcentual adicional de aumento sobre el salario mínimo actual representa cerca de $16.108 más al mes después de descontar los aportes obligatorios a salud y pensión. Por eso, la diferencia entre un ajuste de 6,29 % y uno de 10 % no se limita al valor nominal del sueldo: también cambia el dinero que el trabajador tendría disponible para cubrir sus gastos.

¿Cuánto recibiría el trabajador después de salud y pensión?

El salario básico no es necesariamente la misma cantidad que llega a la cuenta bancaria. Para los trabajadores dependientes que cotizan sobre el mínimo, el estudio contempla los descuentos del 4 % para salud y otro 4 % para pensión.

Con un aumento de 6,29 %, el incremento bruto sería de $110.132 mensuales. Si el ajuste fuera de 10 %, la diferencia antes de descuentos alcanzaría $175.091. Después de los aportes obligatorios, el dinero adicional disponible sería menor.

Crowe calcula que, dependiendo del escenario, el trabajador tendría entre $101.000 y $161.000 adicionales cada mes para sus gastos básicos, después de los descuentos de salud y pensión. La cifra no incluye otras deducciones que puedan aplicar en casos particulares.

(Vea también: Salario mínimo de 2027 en $ 2’200.000, cifra en Colombia a la que le apuntan: hay varias razones)

El auxilio de transporte, por su parte, se define por separado del salario básico. En 2026 este beneficio es de $249.095. Si también aumentara 8 % en 2027, sumaría $19.928 adicionales y la mejora conjunta del ingreso, entre sueldo y auxilio, llegaría a $148.794 después de los aportes a salud y pensión, para quienes tengan derecho a recibirlo.

“Si el transporte absorbe buena parte de la mejora, la familia siente que recibió menos. El auxilio merece una discusión propia, ligada al costo de llegar al trabajo”, explica Pedro Sarmiento Pérez, socio de Impuestos y Servicios Legales de Crowe Colombia.

El comportamiento de los precios también será determinante para saber cuánto mejoraría realmente el poder adquisitivo. El estudio plantea un ejercicio en el que la inflación de 2027 sería de 7 %: bajo ese supuesto, un incremento salarial de 8 % mejoraría la capacidad de compra apenas 0,93 %. Se trata de una simulación, no de un pronóstico oficial.

El aumento del salario mínimo también tendría efectos para las empresas

La discusión no termina en el dinero que recibirían los trabajadores. Para los negocios, el ajuste salarial también modifica los costos de nómina y puede tener un efecto particular en actividades que requieren personal durante domingos y días de descanso obligatorio.

Crowe estima que un restaurante con 30 empleados que ganen el mínimo y trabajen cuatro turnos de ocho horas al mes durante el descanso obligatorio tendría que pagar $1,44 millones adicionales mensuales en recargos si el salario básico subiera 8 %. Ese cálculo considera el aumento del recargo previsto para julio de 2027 por la aplicación gradual de la reforma laboral.

“La misma decisión puede ser manejable para una oficina y mucho más exigente para un negocio que abre todos los domingos. Negociar exige conocer esa diferencia”, señala Sarmiento.

La Ley 2466 de 2025 establece que el recargo por trabajar en el día de descanso obligatorio pasará de 90 % a 100 % de la hora ordinaria el 1 de julio de 2027. El domingo se presume como día de descanso obligatorio, salvo que exista un acuerdo escrito para cambiarlo.

Para un trabajador que devenga el mínimo y tiene una jornada de 42 horas semanales, el estudio calcula que el pago adicional por hora de recargo pasaría de $7.504 a $9.005 si el sueldo subiera 8 %. En una jornada de ocho horas, esto representaría $12.006 más únicamente en recargos, antes de prestaciones y aportes.

Crowe precisa que el aumento del 20 % corresponde a ese pago adicional, no a toda la remuneración del empleado ni al costo completo de la nómina. Los empleadores que ya pagan el recargo del 100 % no enfrentarían un segundo incremento por ese mismo concepto.

“La salida pasa por ayudar a las pequeñas empresas a producir más por hora. Sin crédito accesible y mejor organización, la discusión termina repartiendo una presión que nadie sabe cómo absorber”, sostiene Sarmiento.

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