Una noticia que puede aliviar el bolsillo de millones de colombianos llegará en septiembre: el Gobierno Nacional decidió mantener congelados los precios de la gasolina corriente y el ACPM durante todo el mes, con el objetivo de evitar que un nuevo aumento en los combustibles termine encareciendo otros productos y servicios.
(Ver también: En cuál ciudad está la gasolina más cara y en cuál la más barata, luego de alza de $ 400)
La decisión fue adoptada por los ministerios de Hacienda y Crédito Público y de Minas y Energía y comenzará a aplicarse desde el 30 de agosto de 2026. La medida busca responder, principalmente, a las dificultades económicas que dejó el terremoto de magnitud 7.4 registrado el pasado 10 de agosto y que afectó varias zonas del occidente del país.
¿Por qué congelaron la gasolina y el ACPM?
El Gobierno explicó que mantener estables los precios de los combustibles permitirá contener los costos de transporte de alimentos, medicamentos y ayuda humanitaria, especialmente hacia las regiones que resultaron afectadas por el fuerte sismo.
Esto tiene un impacto que va mucho más allá de quienes tienen carro o motocicleta. El precio de los combustibles hace parte de los costos de transporte de numerosos productos que llegan diariamente a supermercados, tiendas, farmacias y otros establecimientos.
Por eso, evitar un incremento durante septiembre busca impedir que mayores costos logísticos terminen trasladándose al consumidor final.
La medida cobra especial importancia para departamentos que han sufrido afectaciones por el terremoto, entre ellos Chocó, Quindío y Valle del Cauca, donde las autoridades han tenido que atender daños en infraestructura y las necesidades de las comunidades afectadas.
¿Cuánto dinero se ahorraría con la medida?
De acuerdo con las proyecciones entregadas por el Gobierno, mantener los precios sin aumentos permitiría un ahorro de 152.600 millones de pesos durante 2026.
El objetivo, además de ayudar a las familias afectadas por la emergencia, es evitar que los costos de transporte aumenten en un momento en el que varias regiones necesitan movilizar alimentos, medicamentos, equipos y asistencia humanitaria.
Es importante aclarar que el anuncio no representa una reducción en el precio de la gasolina o el ACPM. Lo que decidió el Gobierno es que durante septiembre no se aplicarán incrementos, por lo que los consumidores pagarán los valores vigentes y no los nuevos precios que eventualmente se habrían establecido.
La gasolina y el diésel tienen una estructura de precios regulada que incluye componentes como el ingreso al productor, transporte, márgenes de distribución e impuestos.
(Ver también: Impactante comparación de Colombia ante país con la gasolina más barata del mundo: es muy evidente)
Así, durante septiembre los colombianos tendrán al menos un alivio frente a uno de los costos que termina impactando buena parte de la economía: el transporte.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO