Una usuaria expuso el caso de un hombre que era muy cuidadoso con las medidas de bioseguridad y terminó siendo portador del virus, esto, pese a que en su familia todos están sanos; su única característica diferencial era que poseía una gran barba.

Luego de explicar el caso, la mujer le preguntó al experto si el tamaño de estas vellosidades podría aumentar el riesgo de contraer COVID-19, pues están más expuestos al ambiente y no suelen cubrirse de ninguna forma.

Ante la duda, Huertas aclaró en el medio que no existen “estudios que demuestren que la barba o el cabello” aumenten la exposición al coronavirus; no obstante, comentó que técnicamente sí podría ser un factor en contra.

El experto, que hace algunos días aseguró que el uso de tapabocas podría volverlo inmune a la COVID-19, también dijo que si las secreciones portadoras del virus se alojan en el cabello o barba, la persona sí puede infectarse con mayor facilidad.