Como explicó la experta al portal, ‘edging’ es una práctica que pueden usar hombres y mujeres, pues consiste en que durante el encuentro sexual cada uno identifique el instante previo al orgasmo, y detenga la estimulación, aunque para muchos sea desesperante.

Luego de que haya bajado levemente la excitación, se deberá empezar nuevamente con el acto y, ahí sí, cuando llegue el instante orgásmico, liberarlo; la sensación será mucho más intensa e inigualable, agregó Uchenna.

Como detalló la especialista al medio, aunque es una forma drástica de mejorar el clímax, retener el momento hace como una especie de acumulación de ciclos, que se asemeja a una montaña rusa: la adrenalina final será la más fuerte.