Por: DIARIO OCCIDENTE

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 21, 2026 - 5:47 am
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Cuando una relación llega a su final, surge una de las preguntas más complejas para muchas personas en Colombia: ¿cómo avanzar hacia el divorcio y qué opciones legales existen? La historia de Laura y Andrés, narrada por la abogada Ángela María Caicedo según Diario Occidente, inicia en la intimidad de una pareja que entiende que su unión ha concluido, y ejemplifica un proceso que viven a diario miles de colombianos. Aunque podría pensarse que separarse es simplemente una cuestión de acuerdos emocionales, en la práctica el divorcio en Colombia involucra etapas legales definidas, que deben tramitarse cuidadosamente para evitar complicaciones relacionadas con tiempo, dinero y tranquilidad.

El divorcio por mutuo acuerdo representa la forma menos confrontativa y más ágil para finalizar un matrimonio. Este mecanismo está establecido en el artículo 154 del Código Civil colombiano y la Ley 962 de 2005. Permite que los cónyuges, siempre que estén de acuerdo, oficialicen su voluntad de separarse, ya sea ante un juez o en una notaría mediante escritura pública. Resulta fundamental el acuerdo entre ambas partes y la presentación de un convenio que regule la disolución de la sociedad conyugal; en caso de existir hijos menores, el Defensor de Familia interviene para asegurar la salvaguarda de sus derechos. La experiencia de Laura y Andrés demuestra cómo el diálogo puede facilitar este tipo de divorcio, cerrando el ciclo de forma humana y menos desgastante.

No obstante, no todas las parejas logran ese consenso. Cuando uno de los cónyuges no desea divorciarse, el camino forzoso es el judicial. El divorcio contencioso se tramita bajo el Código General del Proceso y el Código Civil, y contempla causas tradicionales como infidelidad, incumplimiento grave de deberes matrimoniales o maltrato. Con la entrada en vigor de la Ley 2442 de 2024, se suma la causal 10: la simple voluntad de uno de los cónyuges, introduciendo el divorcio unilateral, por el cual ya no es necesario probar culpa.

La jurisprudencia colombiana respalda este enfoque: el divorcio puede proceder aun si un cónyuge no comparece, siempre que se cumplan los requisitos legales, garantizando así que nadie esté obligado a mantener un matrimonio contra su voluntad. En Colombia, entonces, existen dos caminos claros para el divorcio: el mutuo acuerdo, veloz y cordial, y el judicial, complejo y extenso. En ambos escenarios, la asesoría de un abogado es imprescindible.

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Derribando mitos frecuentes, la abogada Caicedo enfatiza que no existe el divorcio gratuito en Colombia. Asimismo, ningún trámite de divorcio puede iniciarse sin la participación de un abogado, independientemente de la complejidad del caso. Los costos varían según tres factores: si la pareja tiene hijos y/o bienes, y la complejidad de los conflictos a resolver. Por ejemplo, el procedimiento más simple corresponde a parejas sin hijos ni propiedades, mientras que los escenarios con hijos y bienes implican mayor responsabilidad legal y, en consecuencia, mayores costos.

El divorcio es una decisión trascendental, y afrontarlo adecuadamente exige planificación y orientación especializada para proteger los derechos y el bienestar de todos los involucrados.

¿Cuáles son los pasos básicos para iniciar un divorcio por mutuo acuerdo?

Una de las dudas más frecuentes de quienes consideran el divorcio radica en las etapas concretas para separarse por la vía amistosa. Comprender los requisitos y el proceso puede ayudar a las personas a prepararse, evitar errores y minimizar las tensiones durante la separación.

Según la abogada citada en Diario Occidente, el proceso comienza con el acuerdo entre los cónyuges sobre la disolución del matrimonio y de la sociedad conyugal, seguido de la elaboración de un convenio que detalla cómo se gestionarán los bienes y, si corresponde, la custodia y manutención de los hijos. Finalmente, ambos deben presentarse ante una notaría o juzgado, y si hay menores, se requiere la intervención del Defensor de Familia para asegurar la protección de los derechos de los hijos.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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