Como detalló el experto, que también usó una ilustración para mostrar cómo debería realizarse la posición, quien da el estímulo durante la ‘cucharita’ tiene la posibilidad de tocar los genitales de la otra persona y hasta besar su espalda y cuello.

En cuanto al esfuerzo físico, López aseguró que se requiere del mínimo y que es muy cómoda para los amantes; además, “el coito es relajado, sin tensiones musculares”.

La pose también se presta para que cualquier pareja la pueda hacer en su intimidad, pues se puede estimular tanto el ano como la vagina; en el caso de que el sexo sea entre mujeres, quien está atrás podrá desatar sus manos por las curvas de la otra.

Además, el sexólogo argentino recordó que la ‘cucharita’ permite controlar los movimientos, por lo tanto, dependerá de quien proporciona el placer cuánto quiere que dure el encuentro. La pose es muy íntima.

Aquí, la ilustración publicada por Ezequiel, quien hace algunos días contó qué es la preorgasmia.