El lagarto se llama Elvis, mide 4 metros de largo y el osado John Braje lo considera su ‘parcero’, señala el portal británico LadBible.

Braje, que se considera amante de la adrenalina, vivió el susto de su vida, pero eso no impidió que publicara su experiencia en Facebook. En las imágenes, se aprecia a otro hombre que también estaba metido en el agua, pero que en ningún momento se inmuta por el pequeño mordisco del depredador a su amigo.

El hombre, instructor físico, reconoce que sí se asustó, pero también dice que si su amigo lagarto lo hubiese querido morder de verdad, él no estaría haciendo la publicación en Facebook, al tiempo que señaló que muy pronto volverá a nadar con Elvis.

Breje comenta que desde hace buen tiempo hizo ‘amistad’ con el lagarto, pero que tal vez porque había mucha gente el gigante quiso mostrar su superioridad.

Los comentarios de los usuarios de redes sociales se dividen entre quienes destacan su valentía y quienes critican su estupidez, que la comparan con la del hombre que se quedó en el agua.

Este es el mismo video, publicado en YouTube, y que narra el ‘paso a paso’ de las acciones:

Otras personas no contaron con la misma suerte al meterse a un lago con cocodrilos, como un mexicano que hace algunos días nadaba en la Laguna del Carpintero, en Tampico, pero fue mordido, sumergido y muerto por un cocodrilo.

En otras latitudes, como Kenia, África, también se han presentado ataques de estos lagartos a humanos, como una mujer que conversaba con otra persona a orillas del lago Victoria (el más grande del mundo), cuando un cocodrilo la arrastró hacia el agua. Por fortuna, al parecer la mujer no murió.