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Escrito por:  Óskar Ortiz
Redactor y estratega SEO     Sep 13, 2026 - 1:35 pm

En medio de los delitos que golpean en Colombia, mitigar la proliferación de ‘deepfakes’ representa una meta compartida por diversos sectores políticos a escala global.

Un ‘deepfake’ es un archivo de video, audio o imagen hiperrealista creado mediante inteligencia artificial que suplanta la apariencia o la voz de una persona real para hacerla decir o hacer algo que nunca ocurrió.

Esta convergencia responde a la masificación de videos e imágenes sintéticas creadas mediante herramientas de inteligencia artificial.

La tecnología permite fabricar contenidos engañosos hiperrealistas que suplantan identidades reales a costos mínimos y con enorme velocidad.

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ESET, firma referente en detección proactiva de amenazas informáticas, advierte que estos materiales no solo circulan como bromas digitales.

Los cibercriminales utilizan estás creaciones avanzadas para ejecutar extorsiones, acosar, denigrar y defraudar víctimas en diferentes países.

En Estados Unidos entró en vigencia la ley TAKE IT DOWN Act para sancionar la distribución de imágenes íntimas no consensuadas.

Dicha norma impone a las plataformas digitales un límite máximo de 48 horas para suprimir contenidos reportados legítimamente.

Por su parte, el Reino Unido promulgó la Data Act y la Online Safety Act, tipificando la elaboración de estas piezas.

Las autoridades británicas fijaron igualmente un plazo estricto de 48 horas para retirar el material detectado en internet.

En la Unión Europea, la ley EU AI Act prohibirá sistemas diseñados para crear imágenes íntimas no consensuadas de personas.

Las acciones individuales se juzgan bajo las leyes vigentes en cada uno de los Estados miembros del bloque.

Cuando la pieza involucra menores de edad, la legislación la cataloga como delito en la mayoría de las jurisdicciones.

Tratándose de otros contenidos sintéticos, la ilegalidad dependerá del propósito malicioso aplicado, como estafas, chantajes, difamación o suplantación.

Si alguien creó un ‘deepfake’ de una persona que no califica como imagen íntima no consensuada, guardar las pruebas constituye la primera recomendación.

Resulta fundamental tomar capturas de pantalla, guardar la URL, precisar el usuario, la fecha, la hora y el texto adjunto.

Se debe evitar cualquier interacción con la cuenta emisora para impedir que el contenido engañoso incremente su difusión.

Las redes sociales ofrecen canales de denuncia, aunque no siempre disponen de un botón exclusivo para manipulación digital.

Al reportar, se aconseja clasificar la infracción facilitada, explicando detalladamente si constituye acoso, fraude o suplantación de identidad.

Google dispone de la herramienta de eliminación de información personal y formularios legales para retirar resultados de búsqueda.

Esta acción dificulta hallar el material en internet, aunque no elimina la publicación original alojada en el servidor externo.

Facebook permite abrir la publicación, seleccionar los tres puntos y marcar la opción de reportar explicando el impacto perjudicial.

Instagram facilita el reclamo ingresando al menú superior, tocando la opción Reportar y seleccionando la categoría correspondiente.

TikTok procesa reportes seleccionando Compartir, Reportar, Información falsa y marcando la sección relativa a contenidos sintéticos o manipulados.

YouTube tramita solicitudes de remoción mediante su proceso formal de reclamación de privacidad para contenidos alterados por inteligencia artificial.

X requiere abrir la publicación específica, presionar los tres puntos horizontales, seleccionar Reportar publicación y detallar la falta cometida.

Ante imágenes íntimas no consensuadas se sugiere acudir inmediatamente a la plataforma especializada StopNCII.org gestionada por la organización SWGfL.

El portal genera una huella digital única desde el dispositivo para que redes asociadas eliminen coincidencias en sus plataformas.

Socios estratégicos como Meta, TikTok, Reddit y X buscan dicha huella para retirar el material que vulnere sus políticas.

Paralelamente, se recomienda remover los enlaces en Google para bloquear el acceso directo al contenido íntimo desde el buscador.

El sitio TakeItDown.NCMEC.org administra un sistema análogo para proteger la privacidad de personas menores de 18 años.

Si un portal independiente rehúsa retirar una imagen manipulada, se debe contactar al administrador o editor solicitando la remoción.

En caso de negativa, conservar las capturas, enlaces, fechas, respuestas del sitio y datos del perfil que subió el contenido.

Posteriormente, enviar un comunicado formal al contacto legal o de privacidad exigiendo el retiro con base en la ley local.

En Reino Unido o la Unión Europea se puede invocar el derecho de supresión estipulado en el Artículo 17 del RGPD.

Si la entidad insiste en mantener la publicación, escalar el reclamo directamente ante las autoridades locales de protección de datos.

“La clave al interactuar con sitios web, plataformas sociales, motores de búsqueda o reguladores no es simplemente afirmar que el contenido fue generado con IA, sino especificar exactamente por qué es problemático (por ejemplo, fraude, acoso, suplantación de identidad, etc.). Sé persistente y considera contactar simultáneamente al motor de búsqueda, la red social o sitio web y al regulador para ahorrar tiempo.”, recomienda Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.

Seguir estos protocolos técnicos fortalece la respuesta ciudadana frente al uso indebido de inteligencias artificiales en el entorno virtual.

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