Transmilenio ha perdido cerca de 132 vigilantes, de los 1.044 que según CM& presentaban el servicio de seguridad en el sistema de transporte, lo que equivale al 12,64 % de los guardas de las estaciones.

Eso ha intensificado el trabajo a los policías que cuidan los paraderos de los buses; no obstante, se les hace imposible estar pendiente de todo lo que sucede en el sistema (colados, robos y demás problemas).

Somos escasos para atender tanta población que hay dentro del vagón. Entonces obviamente el guarda de seguridad es un apoyo, una ayuda, él está pendiente también. […] Ahorita hemos sentido la ausencia de ellos“, afirmó al noticiero la mayor Claudia Patricia Suarez, Comandante (e) de la Policía de Transmilenio.

El sistema masivo de transporte de Bogotá respondió al medio que los vigilantes en realidad tienen contrato con una empresa de seguridad privada, con la hace el acuerdo.

“La modalidad del contrato implica que su terminación se da una vez se agota el presupuesto asignado. En este caso particular, el contrato se encuentra en su etapa final y sin posibilidad legal de adicionar más recurso“, respondió Transmilenio, que aseguró que cuando termine el contrato se volverá adjudicar otro por medio de licitación, cosa que probablemente llevará tiempo.

Y es que la seguridad en el sistema sigue siendo uno de los problemas de los bogotanos, teniendo en cuenta casos como el del mesero asesinado en un articulado por oponerse a un robo.

La percepción de inseguridad de los ciudadanos ha incrementado, según una encuesta de la Cámara de Comercio de Bogotá, en la que el 76 % de personas preguntadas dijo que no se sentía segurdo al andar por las calles de la ciudad. 

Esta cifra representa un aumento de la percepción de inseguridad en Bogotá del 16 % comparando el 2019 con el 2020.

La encuesta, hecha a 3.500 personas en la capital del país, dejó cifras contundentes que muestran cómo la percepción de inseguridad de la gente ha crecido durante los últimos años.  

No obstante, la Alcaldía de Bogotá dice que los delitos (robos, acosos sexuales, entre otros)  en Transmilenio han disminuido hasta en un 76 %, gracias al patrullaje y la estrategia de policías en las estaciones, articulados y recorriendo los carriles.