La polémica comenzó con la denuncia en la que Hollman Morris y Roy Barreras aseguraron que varios menores habían muerto en un bombardeo del Ejército a un campamento de ‘Gentil Duarte’ en el Guaviare.

Pese a que el operativo militar se ejecutó el pasado 2 de marzo, se conoció solo hasta ahora por la información que entregaron el exconcejal de Bogotá y el senador.

Ante la grave denuncia, Diego Molano fue consultado por varios medios en los que señaló a los menores, que fueron reclutados forzosamente por esa organización narcotraficante y terrorista, como “máquinas de guerra”.

Para la mañana de este miércoles, Molano ya había generado cientos de críticas, pero lejos de retractarse insistió horas después en su expresión trayendo a la conversación la trayectoria criminal de ‘Gentil Duarte’ y ‘Gabino’, cabecillas de estructuras armadas.

Eso encendió aún más los ánimos de muchos, y llegaron comentarios como los del exjefe negociador de paz, Humberto de la Calle, cuestionando si eso era una justificación para asesinarlos en su juventud.

Aunque Medicina Legal aún indaga identidades y edades de los cuerpos que recibió, el también excandidato presidencial difundió otros dos trinos mostrando preocupación por esas palabras luego del bombardeo:

Entre tanto, muchos otros ciudadanos resaltaron el hecho de que Molano haya sido director del ICBF y que hoy hable de la niñez vulnerable del país en esos términos, cuando antes lideró la entidad que debe protegerla.

Por eso tampoco pasó desapercibido un trino de 2017 en el que el hoy ministro sí calificó a los menores reclutados como víctimas y recalcó que era un delito de lesa humanidad.

Esta fue su respuesta a un trino donde un ciudadano le menciona sobre la mayoría de edad de esos niños que se llevaron a la fuerza a la guerra:

En el mismo sentido, el Consejo Nacional de Paz, Reconciliación y Convivencia (CNPRC) emitió un comunicado rechazando “el análisis simplista, estigmatizados y alejado de lo que consagra el Derecho Internacional Humanitario” del ministro, y que también “desconozca la complejidad del reclutamiento”.

Sin embargo, la declaración de Molano no fue la única que preocupó, pues el general Jaime Lasprilla, comandante del Ejército Nacional, defendió la acción militar y en W Radio se refirió a la presencia de civiles en este tipo de campamentos:

“Cualquier campamento bombardeado de las Farc es un blanco legítimo y si había civiles, la responsabilidad por su muerte es de ellos y no de las Fuerzas Militares. Los civiles siguen la suerte del blanco”.

Además, el oficial indicó que “cuando se reúnen estos grupos en campamentos, se reúnen para llevar a cabo actos terroristas”.

Entre tanto, pese a que el Ministerio de Defensa aseguró que las 10 personas que cayeron en el bombardeo son “integrantes de esa estructura criminal” y que el objetivo era ‘Gentil Duarte’ gracias a información de inteligencia, el Gobierno no ha dicho que el cabecilla estuviese en ese lugar.