Álvaro Uribe Vélez es un apasionado por los caballos y eso lo corroboró su hijo Tomás en la última entrevista con la revista Bocas, en la que habló de cómo esos animales han sido parte fundamental de su familia.

En la misma charla en la que dijo no tener centros comerciales, el primogénito del expresidente recordó como el vínculo con los caballos ha trascendido de generación en generación.

“Mi abuelo era chalán profesional, de esos que cogen un potro cerrero, lo doman y adiestran, lo sacan campeón y lo venden. Eso lo heredó mi papá, que coge un potro que nadie ha montado en la vida y lo doma“, contó.

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Tomás, quien le puso la responsabilidad de ser candidato presidencial a su hermano Jerónimo con quien tiene varios negocios, también señaló que la comercialización de esta clase de animales es una fuente de ingresos importante desde hace varios años.

“Él (Álvaro Uribe) cuenta que, cuando se casó con mi mamá, el ajuar de la casa, los muebles, los compró con una yegua a la que le trabajó hasta volverla campeona y venderla. En mi familia estamos acostumbrados a que el caballo bueno se vende y se retienen las yeguas valiosas para la cría, así que uno no alcanza a desarrollar un vínculo afectivo con uno en particular”, expresó.

Sin embargo, entre los recuerdos de niñez de Tomás hay uno que está muy marcado. Uno de su primeros recuerdos con este tipo de animales fue con una yegua que se llamaba Paloma.

Mi papá me mandaba a montar en ella y se echaba, era muy perezosa. Desesperante. Tenía que venir alguien a ayudarme a pararla. Los caballos son muy importantes en mi familia, una tradición de muchas generaciones. Él es un apasionado de los caballos y nos los inculcó desde pequeños”, recordó.

En esa misma entrevista hubo espacio para las anécdotas y para las críticas, pues el hijo mayor de Uribe Vélez, quien ratificó que no será candidato presidencial, sí criticó a Sergio Fajardo por sus vínculos con Juan Manuel Santos.